Las autoridades británicas anunciaron que el ataque contra una base británico-estadounidense en la provincia de Helmand, en Afganistán, el pasado sábado y en el que murieron dos soldados, no tenía como objetivo al príncipe Harry, destacado en la parte del campamento.
Los insurgentes ni siquiera se acercaron al hermano menor del príncipe William en su ataque al campamento militar en Afganistán, aseguraron fuentes del Ministerio de Defensa en Londres.
El nieto de la reina y número tres en la línea de sucesión al trono se encontraba -al menos- a dos kilómetros del lugar donde ocurrieron los hechos. "Después de que indicaran que el ataque era una venganza contra el video que ofendía el islam; era completamente previsible que los talibanes cambiaran de parecer y aseguraran que el capitán Wales era su objetivo", cita la agencia británica a una fuente del ministerio.
La mayoría de insurgentes murió en el ataque. Un portavoz de la fuerza internacional ISAF en Afganistán dijo que tras el ataque al campamento estadounidense Leatherneck, donde también hay apostados soldados británicos y daneses, murieron 18 insurgentes y dos efectivos de EE.UU.
Harry está en Afganistán desde hace una semana.