El cuerpo es maravilloso y si se le cuida permite disfrutar una vida agradable. De lo contrario, más tarde o más temprano pasará la factura. Quien lo dude, que le pregunte a personas de edad avanzada.
Quienes llevan una vida libertina, comen a deshoras, no beben suficiente agua, no se ejercitan, ingieren demasiada azúcar, grasa y sal, suelen comer comida chatarra son candidatos a un sinnúmero de padecimientos.
Cuando hay desajustes en el organismo, él manda las señales. Estas pueden ser dolores, manchas o erupciones en la piel, el reloj biológico se afecta, somnolencia excesiva o insomnio, inapetencia, ansiedad, alteraciones en la temperatura basal, problemas de concentración, dificultades para respirar o tragar, visión borrosa, calambres, falta de equilibrio, náuseas, problemas digestivos, tristeza sin causa aparente...