Una fotógrafa que llamó al 911 para reportar que Heather Locklear conducía erráticamente dirige una agencia de paparazzi y se benefició de imágenes tomadas tras el arresto de la actriz, dijo el abogado de Locklear. El abogado de la fotógrafa Jill Ishkanian, declaró que su clienta llamó a las autoridades por un "deber cívico'".