Variedades

Helado, irresistible placer

Los hay para todos los gustos y necesidades especiales.


REFRESCANTES y deliciosos, los helados son un placer del que casi nadie puede resistirse. Pero más allá de ser el refresco estrella de chicos y grandes, aporta una gran cantidad de beneficiosos nutrientes que la mayoría de las personas desconocen.
Ya no es necesario esperar la llegada de los primeros días de sol para deleitar el paladar con este postre frío. Hoy existen diversos establecimientos en los que se puede ir a degustar de éste, como es el caso de los Malls, cafeterías, restaurantes, otros.
El consumidor de hoy es muy exigente, lo que obliga a que el término "innovación" se convierta en la palabra sagrada para quienes tienen la misión de realizar las campañas de marketing en cuanto a este producto.
Helados de leche o agua, algunos con más y mejor chocolate, frutas como complementos, presentados en conos o vasos. Cuentan con más colores para los niños, más cantidad para los adolescentes y más calidad para los adultos, es lo que ofrece el mercado.
Actualmente, gracias a las diversas técnicas de elaboración y a su composición nutritiva, los helados se pueden adaptar a todos los gustos y exigencias (variedad de colores, sabores, ingredientes y texturas) e incluso a las necesidades particulares (hay helados apropiados para diabéticos y bajos en calorías para quienes guardan la figura).
Existen dos tipos de helados: los que se elaboran con una base láctea y los que se preparan con agua o zumo, que son los que se denominan sorbetes. En ambos casos la calidad de los ingredientes empleados determinará la del producto final. Grasas y azúcares resultan decisivos, ya que en exceso pueden ser perjudiciales para la salud: calorías, colesterol, otros. En el equilibrio de la mezcla (azúcares, materia grasa, leche, etc.) reside el éxito del helado, por eso no todos pueden elaborarse de la misma manera.
Para los que pensaban que el helado sólo ayuda a combatir el calor, deben saber que este producto también aporta una gran cantidad de nutrientes a la dieta, como por ejemplo, proteínas, hidratos de carbono, grasas, vitaminas, minerales, entre otros.
Es importante aclarar que el consumo adecuado de helados no se relaciona con la aparición de enfermedades como la diabetes, obesidad y la caries, ya que ingerir 100 gramos de helado supone un aporte máximo de un 15% del total de calorías que se deben proporcionar a la dieta diariamente.
La gran cantidad de calcio, proteínas y nutrientes, como la vitamina B que poseen los helados, significan un producto recomendado para personas de todas las edades, como niños, adolescentes, ancianos o mujeres en período de lactancia.
El helado se recomienda a personas que presenten problemas relacionados con lípidos, inapetentes, con decaimiento o para quienes tengan un bajo estado de ánimo.
Entre las ventajas más relevantes del helado se pueden mencionar que ayuda a combatir la deshidratación ocasionada por las altas temperaturas. Por su poder anti hemorrágico, se recomienda consumir después de intervenciones quirúrgicas de amígdalas. Igualmente resulta digestivo y adecuado para personas con problemas de masticación.
Como todo, esta delicia también tiene sus desventajas, se pueden mencionar: por su contenido en grasas saturadas, en el caso de los helados elaborados con leche o derivados lácteos, que llega a ser de un 10%, no beneficia a quienes sufren problemas cardiovasculares o colesterol elevado. Tampoco se aconseja a aquellas personas que tienen kilos de más o están realizando una dieta para perder peso. Sin embargo, en ambos casos es posible optar por las variedades light, elaboradas con leches desnatadas y edulcorantes.
Los helados representan un gran complemento en la dieta de toda persona. Por lo que no deben considerarse sólo un producto vinculado al verano, debido que es posible tomarlos en cualquier época del año y beneficiarse así de su contenido nutricional.
La aparición del helado se remonta a tiempos muy lejanos. Cuentan distintos relatos de viajeros que los chinos ya lo elaboraban desde varios años antes de Jesucristo.
Durante el siglo XIII, un famoso personaje sacudió al Viejo Mundo con sus descubrimientos: Marco Polo relató que en China preparaban el helado con frutas, miel y nieve. Más tarde, los persas adoptaron esta preparación, a la que llamaron "sharbets". Posteriormente fue adoptada por griegos y romanos.
En Italia, fue donde tuvo su mayor desarrollo histórico, dado que fue desde Venecia que su consumo se expandió con rapidez por Europa y luego por el Nuevo Continente. En el siglo XVII, el chef francés de Carlos I de Inglaterra preparó una "nieve helada" que sirvió como postre en uno de los tantos afamados banquetes del monarca. A partir de esa noche, el rey sólo permitió que se sirviera tal delicia en comidas reales y le prohibió al cocinero divulgar la receta. Para su descontento, el chef no guardó el secreto y la receta del helado se esparció por todo el reino.
El helado llegó a Estados Unidos en el siglo XVIII, se sirvió públicamente por primera vez durante una cena de gala del entonces presidente, James Madison. Fue en este país en donde, a mediados del siglo XIX se inició la elaboración industrial de helados. Posteriormente, con el desarrollo y perfeccionamiento de los sistemas de refrigeración, éstos adquirieron un carácter comercial e industrial y así, a fines de siglo, llegó a convertirse en el postre de consumo masivo más popular del mundo.


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296146
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América