El hombre que cuidó el reino doméstico de Ernest Hemingway (1899-1961) en Cuba durante veinte años, René Villarreal, recuerda que el novelista norteamericano acostumbraba a escribir todas las mañanas y que sólo le servía el primer trago al concluir su jornada de trabajo.
Villarreal, quien desde 1972 reside en Estados Unidos, asistió como invitado especial al XI Coloquio Internacional dedicado al escritor y al 45 aniversario del museo Hemingway.