El heredero al trono de Dinamarca, el príncipe Federico, y su esposa, la princesa Mary, concluyeron en Tasmania, una visita por Australia de dos semanas.
El último acto oficial de la pareja real se celebró en Port Arthur, lugar histórico porque en el pasado acogió una penitenciaría, cerca de la capital de la pequeña isla, Hobart.
Port Arthur, descrito por los convictos en el siglo XIX como "el infierno en la tierra", fue además el lugar elegido por Martin Bryant para asesinar a sangre fría a 35 personas que visitaban el lugar en 1996.
La visita de los príncipes daneses coincidió con otra estancia más corta del príncipe Carlos de Inglaterra, parte de una gira por Oceanía.
La presencia de Carlos y el anuncio de su boda con Camilla Parker Bowles en abril ha renovado el debate en Australia sobre si monarquía o república.