Uno de los factores que provocan la falta de agua son la edad, la genética, las enfermedades, la alimentación, el estrés, los cambios bruscos de temperatura, la cosmética agresiva o inapropiada, el sol y el clima donde se habite.
Los especialistas advierten que la piel está mejor hidratada en un clima seco que en un ambiente húmedo, ya que el cutis resiste mejor en un entorno extremadamente seco pero constante, que en un clima húmedo pero variable.
Lo que más deteriora la piel son las variaciones de humedad que se producen de pasar de un lugar con calefacción o aire acondicionado a la calle. Por eso resulta imprescindible hidratar la piel todos los días. Las nuevas hidratantes, cuyas texturas se adaptan a cada caso, devuelven la frescura y la luminosidad al rostro.
El agua es la base de todos los procesos metabólicos: la respiración, la limpieza y la lubricación de las articulaciones. El agua transporta el oxígeno a través de la sangre y los sistemas linfáticos. Es un embellecedor natural que hidrata la piel dándole una apariencia más joven y firme. Un cuerpo sano está compuesto de 80 por ciento de agua y casi dos tercios del fluido está contenido en las células de todo el cuerpo. Reemplazar este valioso fluido es mucho más fácil que retenerlo.
La necesidad de agua de la piel es primordial para su belleza y para retardar el proceso de envejecimiento. Una piel que no posee el nivel de agua apropiado es más vulnerable a la deshidratación y las arrugas. Mejorando la capacidad de la piel para que retenga su agua, se logra mejorar la salud y la vitalidad de la piel.
Hidrátate como una estrella
La hidratación es un gesto cotidiano que no debe obviarse en ningún caso porque cuando las reservas hídricas son insuficientes, la epidermis se marchita como una flor.