El pasado fin de semana, el príncipe Haakon de Noruega, Mette-Marit y sus dos hijos, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus, se desplazaron hasta Trondheim para celebrar el Festival de San Olav, festejos que pretenden honrar al patrón de Noruega, San Olav II Haraldsson. Se organizan conciertos, servicios eclesiásticos, concursos de equitación, un mercado medieval? y los cuatro miembros de la familia heredera no quisieron perdérselo.
El segundo día de su estancia en Trondheim, le tocó dar un breve discurso a la princesa Ingrid, de 11 años. La pequeña se puso muy nerviosa al tener que hablar en público. Tanto que cuando empezó se le entrecortó la voz y se le saltaron algunas lágrimas. Viendo que su hija estaba pasando un mal momento, Mette-Marit decidió subir al escenario y fue ella quien terminó el discurso.