Mi hijo se distrae con el vuelo de una mosca. Se despista en clase, olvida los recados, pierde las cosas, le cuesta concentrarse con los deberes, es inconstante en el juego.. ¿Qué le pasa?
"La distracción es un fenómeno que se produce siempre que aparece un estímulo novedoso o de mayor interés para el pequeño. Los niños se distraen más cuanto más pequeños son y cuanto más aburrida es para ellos la tarea que realizan", comenta el psicólogo Eduardo Espino.
A partir de los 4 años ya se puede detectar si el niño sufre un déficit de atención severo -debido a un trastorno neurológico y que lleva aparejada la hiperactividad-, o si simplemente tiene cierta dificultad de concentración por inmadurez, pereza, pautas de vida desorganizadas o problemas visuales-auditivos.
Para Espino, "el peligro aparece cuando se consolidan los malos hábitos para atender. Ese niño cometerá más errores, lo que puede llevarle a sufrir accidentes físicos, y a recibir recriminaciones de su entorno con pérdida de autoestima y aumento de inseguridad y ansiedad".
Finalmente, Espino asegura que "su falta de interés por los aprendizajes escolares se traducirá en malas notas y fracaso escolar".
Es importante señalar que hay una hiperactividad considerada normal, cuando ésta se manifiesta entre los dos a tres años. Cuando los síntomas superan esta edad, es cuando debemos poner atención en nuestros niños y visitar a un especialista para descartar hiperactividad. Una vez teniendo claro al existencia de la hiperactividad y habiendo descartado cualquier otro tipo de causa a la conducta del menor, se elige la mejor opción de tratamiento, que puede ser desde lo farmacológico, hasta lo conductual, programas de educación especial, o bien, algunas sesiones con el psicopedagogo o el profesional a fin.
Sí. El contacto con purés menos pasados, pequeños alimentos sólidos, nuevas texturas, etc., favorece el proceso de masticación, y esto ayuda al brote dental y al buen desarrollo del maxilar. En cambio, succionar el biberón o paladear para tragar las papillas son movimientos que no estimulan la aparición dental.
Sí, sí puede. No añadas azúcar a sus alimentos ni pruebes tú su comida, ya que la caries está provocada por bacterias que se contagian con facilidad. Limpia sus encías y sus primeros dientes tras cada toma, con agua y una gasa estéril.