Variedades

Historia de la temible vida de los "cocos"


"Los dueños de los sueños" no sólo es el título de un libro, es también el compendio, o por lo menos lo intenta, de todos los personajes que han poblado los rincones oscuros de los peores sueños infantiles. Jesús Callejo, su autor, ha intentado con este trabajo hacer bajar a la realidad esos monstruos que, a medida que el tiempo pasaba, se hacían más grandes, más feos, más malos y terminaban anidando en el tierno subconsciente de los más infantes.
Esos "Ogros, Cocos y otros Seres Oscuros", subtítulo del libro, tuvieron su inicio desde que el hombre es hombre y la razón de su existencia siempre fue la misma: conminar a los niños a realizar aquellas tareas que nunca fueron de su agrado. Jesús Callejo realiza una descripción de cada una de las historias que se encuentran detrás de estos monstruos para, a través de la lógica, verter luz sobre ellos y hacerles salir de la ignorancia que fue la que les dio vida.
Estos seres formaron parte durante la historia de muchas generaciones de una de las más tristes mitologías y marcaron las vidas de muchos niños que cuando fueron hombres y mujeres arrostraron en sus vidas aquel primer impacto del miedo a lo irracional. Los niños en la actualidad han conseguido deshacerse de esos cocos, sin embargo, los monstruos que ahora pueblan las mentes infantiles son más perjudiciales y peligrosos, y esos se encuentran en las pantallas de la televisión, esa caja de luz que los padres no saben, muchas veces, utilizar convenientemente.
MONSTRUOS PARA CADA PAIS
"Este libro lo que intenta reflejar es un estudio antropológico y etnológico de todo este tipo de seres oscuros que han servido para asustar al niño de todas las épocas, zonas y países. En función de las culturas y las creencias, cada país adaptaba sus cocos infantiles desde su punto de vista psicológico. Por ejemplo, en el Amazonas podía ser un tipo de ser animal extraño, que utilizaban para asustar al niño y que estuviera en su choza o en su cabaña a las horas correspondientes. En Europa este tipo de monstruos no existen, por lo que se solía acudir a seres ya mayorcitos como el sereno, a la guardia civil, a la policía, al carbonero, es decir, en función de los lugares se echaba mano de lo que existía para conseguir los mismos objetivos, es decir, que el niño hiciera o no hiciera algo", manifiesta Jesús Callejo.
MIGUEL DE UNAMUNO INVESTIDO DE ASUSTANIÑOS
-¿Dentro de estos personajes siniestros hay alguno que existiera de verdad?
- Sí, bastantes. Personajes históricos como en Venezuela que se invoca al coco Aguirrre. Este fue uno de los conquistadores españoles que iba bajo el mando de Pedro de Ursua. Aguirre se sublevó contra su jefe y creó un régimen de terror entre los suyos y entre la población indígenas. Hasta tal punto fue cruel que hasta ahora, en algunas localidades de Venezuela, siguen invocando al coco Aguirre para conseguir que sus niños hagan lo que les prescriban. Otro de los personajes históricos que me llamó la atención es Unamuno que, aunque el pobre ya bastante tuvo con haber sido objeto de las iras de la dictadura de Primo de Rivera durante la II República, en algunos lugares, por ser agnóstico y tener ideas muy extrañas, se le invocaba para asustar a los niños. Cuando se levantó una estatua en Salamanca, su ciudad natal, corrió el rumor que le estaban levantando una estatua al demonio.
- ¿Cómo considera que a los niños se le meta miedo para que hagan las cosas, para que cumplan sus obligaciones?
- Eso ha cambiado mucho. Así como antes se les inculcaba muchísimo miedo a los niños con cualquier personaje, monstruos de conveniencia, monstruos imaginarios o sencillamente con la noche o la luna, ahora, al final del siglo XX, los padres no meten miedo a sus hijos sino que les intentan quitar miedo y ésto lo comprobé haciendo una encuesta entre niños.
- ¿Con cuantos seres funestos se ha encontrado?
- He podido localizar hasta 600 cocos a lo largo de todo el mundo y ésta no deja de ser una cifra aproximada. También quise comprobar a qué tienen miedo los niños en la actualidad e hice una encuesta bastante indicativa de los miedos actuales, entre niños de ocho y doce años aproximadamente. La sorpresa que me llevé es que ya nadie tiene miedo al coco ni al hombre del saco o a los monstruos legendarios, y que los padres no están metiendo miedo a los niños con este tipo de seres. Los miedos siguen pero han cambiado. Los propios niños han adquirido unos miedos muy concretos, muchas veces influidos por la cultura cinematográfica y televisiva. Ahora hay una obsesión de quitar miedos, lo que no implica el que realmente los niños no tengan miedo a nada, tienen los miedos propios, como si los miedos fueran adaptándose o mutándose a las épocas.
- ¿Es más miedoso el niño de antes o el niño de ahora?
- Los niños siempre han sido miedosos porque lo llevan en la naturaleza, lo que pasa es que antes se fomentaban más estos miedos. Cuando decimos antes estamos refiriéndonos a un tiempo en el que no había electricidad. La electricidad es básica para este tipo de miedos o terrores infantiles. Cuando se oscurecían las casas se iluminaban con velas, con candiles y se creaba ya un ambiente y una atmósfera muy adecuada para que estos miedos se produjeran con mayor intensidad. Cualquier crujido de la ventana, de la puerta, de la tarima, cualquier ulular de un pájaro nocturno, fuera el buho o la lechuza, cualquier ruido que produjera el viento entre las hojas, ya de por sí estremecía a cualquiera.
EL HOMBRE NEANDERTAL, EL PRIMER COCO
- ¿Cuál es el monstruo más antiguo que se ha encontrado?
- Desde que la humanidad es humanidad siempre ha habido un coco. Desde la prehistoria se ha considerado coco al otro, al enemigo, al vecino. Cuando antes vivían por grupos, comunidades, etnias, el coco era el del otro clan, con el que había que luchar, delimitar las fronteras a la hora de la caza o de poseer los terrenos para la agricultura. Una de las teorías dice que el hombre cuando se convirtió en Homo Sapiens convivía con el más atrasado y brutal que era el hombre de Neandertal. Fue éste el primer coco del Homo Sapiens.
JENARIN, UNA LEYENDA EN LA CIUDAD DE LEON
- ¿Cuál es el monstruo más sorprendente con el que se ha encontrado?
- Uno de los personajes más sorprendentes que me he encontrado ha sido Jenarín. Este hombre vivía marginalmente en León, donde murió en 1929 atropellado por el primer camión de la basura que funcionó en León y al que habían puesto por nombre Bonifacia. Jenarín era marginal, borrachín, pero entrañable, y frecuentaba todos los lupanares de la zona. Era el clásico personaje simpatiquillo. Murió una noche de Jueves Santo, atropellado por la Bonifacia, mientras estaba haciendo sus necesidades en una de las tapias de León. Jenarín se había dedicado a todas las profesiones que le pudieran dar de vivir, pero una de las más insólitas era la de ser asustaniños. Como era bajito, feo y contrahecho, las madres le llamaban a la hora de ir a acostar a los niños si estos se mostraban reticentes. Pero un día uno de estos niños recibió tal susto cuando apareció Jenarín que tuvo que ser internado con una apoplejía, desde entonces juró no volverse a dedicar a esta profesión. Pero la historia de Jenarín quedó tan profundamente arraigada en León que, desde su muerte, todas las noches de Jueves Santo se celebra, de forma paralela a la procesión ortodoxa, otra que realiza el último recorrido de Jenarín, a modo de procesión heterodoxa y etílica.
- ¿Cómo ha conseguido recuperar todos estos monstruos?
- Lo que cuento en estas 320 páginas son todos los cocos que he podido rescatar acudiendo a muchísimas fuentes, desde libros antiguos, crónicas, periódicos, testimonios, encuestas y, sobre todo, testimonios de gente mayor. Pero todos estos cocos pertenecen a nuestro pasado porque ya no se utilizan. Ahora tengo la gran satisfacción de saber que este libro es el primero que se publica en España sobre este tema, tampoco en Europa tengo noción de la existencia de ningún libro sobre los monstruos de los sueños.


fecha edicion
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58371
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América