Claves
- El objetivo es mimetizarse sobre el fondo de la composición y que apenas la observación de sus pies permita al espectador descubrir su presencia, reflejando su interés en pasar desapercibido para que la obra sea la protagonista, tal y como quería cuando empezó a desarrollar su arte.
- "Comencé a trabajar en esta técnica hace ocho años, al principio solo quise expresar mis ideas, no estaba pensando en ser una persona famosa", afirmó.
- Sin embargo, su trabajo trascendió las fronteras de su país y llegó a exponer en galerías de Nueva York, París y Bruselas. Ahora llegó por primera vez a Latinoamérica, con Bogotá y Caracas como destinos, en una visita que, dijo, le ha servido de inspiración para un nuevo trabajo.
Famoso por su técnica de mimetizarse con paisajes urbanos hasta hacerse invisible, el artista chino Liu Bolin desembarcó en Caracas para esconder a venezolanos entre billetes y cajas de harina y hacerlo él mismo con un montón de cómics.
Su estilo lo llevó a ocultarse en lugares como Venecia o la Muralla China, en procesos que lo obligan a pintarse de pies a cabeza para convertirse en estatua humana y fundirse con los paisajes elegidos.

Ahora es el turno de Venezuela. En medio del ir y venir de 20 artistas y voluntarios que lo ayudan a hacerse invisible detrás de sus obras, revela secretos de su técnica.
"Lo más difícil tal vez es quedarme bien quieto, porque cualquier movimiento puede arruinar la composición", contó a Efe en la caraqueña Galería Freites, que alberga sus montajes.

La fórmula de este hombre nacido hace 40 años en Shandong consiste en diluir su presencia dentro de sus obras, ocultándose detrás de un minucioso maquillaje facial y pintura en sus vestimentas.
A simple vista, el espectador solo ve el fondo, pero al fijar la mirada este "hombre invisible" se torna visible como una silueta sobre la composición, que puede ser un paisaje, un muro, una librería, un anaquel o un grafiti.
