Algunos estudios recientes revelan el por qué las personas consumen hoy, 300 calorías más diariamente que hace 20 años:
Se come más en la calle y las porciones en los restaurantes son mayores.
La gente cree que porque un alimento en bajo en grasas, puede comerlo en exceso.
No se cuentan las calorías y la vida es cada vez más sedentaria
La obesidad es una enfermedad crónica y un factor de riesgo para la diabetes y la enfermedad de las arterias coronarias, la causa de los ataques al corazón.
Después del tabaquismo, la obesidad es la segunda causa de muerte más prevenible en los Estados Unidos.
El programa más exitoso para perder peso es el que combina un menor consumo de calorías, mayor actividad física y, de ser necesario, tratamiento psicológico para mejorar los hábitos de alimentación.
La obesidad es más predominante en algunas poblaciones minoritarias que entre las personas blancas. Estos grupos incluyen los afroamericanos, especialmente las mujeres, las personas estadounidenses de origen puertorriqueño y mexicano, algunas otras poblaciones latinas, muchos de los grupos de indígenas de los Estados Unidos y los descendientes de personas de las islas del Pacífico.
Consulte con su médico o profesional de salud antes de empezar un programa para perder peso.
Aumente la actividad física gradualmente, hasta llegar a 30 minutos de ejercicio moderado. La actividad física también es importante para mantener el peso deseado.
Si solamente disminuye el consumo de grasas sin reducir las calorías no logrará bajar de peso. Sin embargo, si disminuye las grasas también reduce las calorías y eso es bueno para el corazón.
Cuando compre alimentos, preste atención especial no sólo al tamaño de las porciones y al total de calorías, sino también al contenido de grasa.