En una reunión o exposición de arte se puede escuchar el saludo respetuoso de “maestro” entre un colega y otro. Esta es una expresión que valida el trabajo que realiza el maestro Carlos Palomino, escogido por la Universidad de las Artes Plásticas Ganexa, para rendirle un homenaje.
El acto se efectuó el 18 de agosto, un día antes del Día Nacional del Artista Plástico, donde también recibieron reconocimientos el profesor Virgilio Sánchez, Alexandra Samudio (SERTV), Egbert Lewis (Editor jefe de Día D), Mayo Hassán, entre otros.
Pensando en los sucesores.
Los miembros de la Asociación Panameña de Artistas Plásticos (APAP), recordaron sus 20 años consecutivos defendiendo las artes plásticas en nuestro país e invitaron a otros pintores a unirse a la agrupación.
Mencionaron la iniciativa de “renovar” el propósito como asociación y cambiar su nombre APAP por APAV (Asociación Panameña de Artistas Visuales), para que se integren los talentos visuales.
Palomino agradeció el tributo y en su discurso adelantó que no hablaría con verborrea, como es costumbre en tales actos.
El artista mencionó el esfuerzo que viene realizando esta asociación para crear una ley en la que todo edificio, que sobrepase el medio millón de dólares, decore sus paredes con obras locales.
Al respecto, el pintor tildó a los arquitectos de “egoístas” por encargarse de ilustrar las superficies, excluyendo a los artistas.
Sobre su experiencia como docente y “maestro”, Palomino enfatizó que ser pintor abarca más allá que el dominio de la técnica, composición y la temática.
El homenajeado comentó que muchos jóvenes no tienen la culpa de desistir ante el reto de la pintura, puesto que cree que en algunas escuelas no les enseñan como debe ser.
El mérito está en heredar lo que se aprendió “de la fuente” o grandes maestros y transmitirlo, concluyó el pintor y muralista panameño.