Variedades

Honorable adicción


Se esconde bajo una inocente apariencia. La sociedad la acepta sin discusiones, hasta la premia. Agazapada, sin que nadie se percate va ganando terreno y de pronto ¡zaz! lo/la atrapa en sus redes y usted hasta se siente feliz, autorrealizado, con la estima por las nubes, dueño/a del mundo.
Que no venga nadie a cambiarle las reglas del juego y a etiquetar como malo algo que generación tras generación se ha repetido en su familia y por lo cual todos sus miembros y hasta usted ganaron el reconocimiento social. Eso sería como pretender hacer un giro de por lo menos 90 grados que usted no está dispuesto/a a hacer, porque... renunciar al placer que deriva de ello equivaldría a dejar de ser usted: el/la admirado, el/la ejemplar.
Sí, allí está usted, ojeroso/a, eléctrico/a, con una taza de café o una gaseosa a medio tomar (a lo mejor algunas latas vacías reposan en el canasto de papeles) y quizás hasta echando humo por la boca como una chimenea, sin tiempo para ver las volutas perderse en el techo.
¿Cómo se llega a ser adictos/as al trabajo? ¿Cuáles son los mitos en torno a esta adicción? ¿Cuál es la sintomatología? ¿Qué se puede hacer para coger al toro por los cuernos? De aclararnos estas cosas se ocupó el Dr. Ricardo Chang, quien fue desenmascarando al enemigo en el marco del II Foro Científico "Salud en un Mundo en Crisis", del Hospital Psiquiátrico Nacional la semana pasada. Según explicó el galeno, hay una serie de mitos que se han tejido en torno a esta adicción, que merecen ser analizados. ¡Hélos aquí!
  1. "Los adictos al trabajo trabajan todo el tiempo" -para afirmarlo hay que observar la cantidad y constancia-: viendo televisión, estando en un cine, estando en la cama, etc. "La adicción al trabajo no sólo afecta a los ejecutivos y a los profesionales exitosos". Las amas de casa pueden ser adictas (ni los sábados ni los domingos se los toman libre). "Nadie se ha muerto por trabajar demasiado": la gente tiene malos hábitos alimenticios, les hace falta ejercicio, sufren de problemas de manejo del estrés (por lo que son propensos a hipertensión arterial, colon irritable, cardiopatías, sobrepeso, obesidad y gastroenteritis, dolores de cabeza, perturbaciones del sueño, lumbago, desórdenes de la coronaria, úlceras de estómago, hipertensión y agotamiento físico).

  2. "La adicción al trabajo puede perjudicar a los empleados beneficia a la empresa.

  3. "Se trata de una adicción positiva". ¡Cómo va a serlo! Se pierden lazos familiares, hay mucha frustración y resentimiento en la pareja, amigos. Usted se desconecta de la sociedad.

  4. "Los adictos al trabajo son felices": Sólo se sienten felices cuando terminan su trabajo y no todo el que llega al éxito es feliz.


Primero que nada, aclaró el doctor Chang, hay que hacer el diagnóstico diferencial entre la persona adicta al trabajo y quien trabaja por compromiso, con dedicación, por mística, etc. El /la adicto/a, recuérdese, tiene incapacidad para derivar satisfacción que deriva del trabajo de otras actividades antes. "Todo es urgente y quiere hacer todo el trabajo a la vez". Utiliza su trabajo como compensación a la falta de control en otros aspectos de la vida.
Hecha la diferenciación, entonces, se procede a buscar la cura: para salir de la adicción se necesita participar en un programa diario de trabajo regulado (con horas dedicadas al trabajo, recreación, familia, juego y descanso).
  • Presentan adicciones múltiples, tienen una compulsión a complacer a otros con extrema dificultad para decirles no.

  • Como en todo/a adicto/a hay una fase de negación (le resulta difícil tomar conciencia de esto máxime que es premiado por la sociedad).

  • Su autoestima es regular.

  • Realizan esfuerzos adicionales para rendir más, siempre están aumentando su carga de trabajo.

  • Presentan adrenalina aumentada, no tienen tiempo ni para tomarse un descanso.

  • Trasladan parte del trabajo a casa a fines de semana y vacaciones.

  • Se ve afectada su vida sexual: hay alteraciones en el líbido y en el afecto.

  • Hay desarreglos en los hábitos alimenticios, se saltan comidas (pueden caer en el uso de psicofármacos, estimulantes, etc., para poder estar más activos en el día.

  • Se sienten aburridos/as , angustiados/as , hasta deprimidos/as si no están trabajando. Esta es su prioridad en la vida.

  • Su vida familiar se caracteriza por poca relación, poca comunicación, poca confianza.

  • Su salud se deteriora y son candidatos a un sinnúmero de enfermedades.

  • Hay menos productividad, bajo rendimiento y hasta pierden el empleo.

  • Se tornan autoritarios/as, irritables, egoístas, excéntricos, hay pérdida de la autoestima, hay sentimiento de culpa y predomina una actitud a la defensiva.

  • Al tomar conciencia de la adicción hace intentos fallidos para controlar esta conducta, la familia comienza a sufrir, el trabajo se convierte en la única manera de hacer frente al estrés.

  • Se produce una crisis externa, ruptura afectiva, fracaso laboral o en los estudios.


El doctor Chang colocó en el listado de adictos/as al trabajo a muchos profesionales entre los cuales por el tipo de labor que realizan están los médicos, maestros y enfermeras. A gente que tiene dos trabajos, a algunos/as pensionados /as y jubilados/as que no se prepararon para administrar su tiempo, disfrutar del ocio y tener otras opciones en la vida.
Las causas de que el trabajo se convierta para muchas personas en una adicción, de acuerdo con el especialista, obedece a diversos factores: Es una medida para escaparse de un medio de tensión que puede ser su relación familiar o con su pareja, tienden a buscar una valoración a través de él, aprendieron (tradición cultural y familiar o modelo parental), que había ser el mejor. Todavía le suenan en los oídos las frases de mamá y papá: "tienes que ser buen estudiante, tienes que sacar una beca)".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América