Shelley vive sin preocupaciones hasta que una rival logra hacer que la echen de la Mansión Playboy.
Sin un lugar adónde ir, el destino la lleva hasta la fraternidad femenina Zeta Alpha Zeta.
Las siete jóvenes que viven allí, quienes no saben cómo comportarse en sociedad, están a punto de perder su hogar a manos de las confabuladoras chicas de Phi Iota Mu, a menos que consigan nuevas aspirantes que quieran ingresar a su fraternidad.
Para lograr su cometido, necesitan que Shelley les enseñe los secretos del maquillaje y cómo comportarse con los hombres; al mismo tiempo, Shelley necesita algo que las Zetas tienen: personalidad propia.
Esta combinación lleva a todas las muchachas a aprender que deben dejar las apariencias y empezar a ser ellas mismas.