Se adentró en las historias de caballerías y damiselas cuando los 400 años de El Quijote. En buena hora lo hizo. Ahora es con El Cid que vuelve a ser foco de atención entre los amantes de la buena literatura.
Nos ilustra sobre el qué y el por qué de su más reciente obra.
"A petición del Licenciado Raúl Esquivel, de la Editora Géminis, ante el éxito de "La magia del Quijote", obra publicada por ellos, me solicitó un ensayo sobre la emblemática figura de Rodrigo Díaz de Vivar, al considerar que la Feria del Libro dedicada a España, tiene como eje central a un personaje histórico y literario de la magnitud de "El señor de las batallas".
Así surge "La épica del honor, El Cid", ¿Por qué y cómo leerlo.
La vida, hazañas y trayectoria de Rodrigo Díaz de Vivar tienen plena vigencia hoy, pues ante una sociedad en la cual predomina "el juega vivo" y la corrupción en todos sus estamentos, la odisea cidiana se fundamenta en la ética, la justicia y el honor. Sin ser de la nobleza se gana con mucho esfuerzo un protagonismo esencial en la vida de la España Medieval. El Cid es hijo de sus obras.
Desterrado, sin familia ni recursos, por las intrigas palaciegas regresa al reino de Alfonso VI con fortuna y con honor. El Cid, siempre mantuvo su fidelidad institucional a la jerarquía feudal y el respeto al sistema jurídico establecido, pudo derrocar al Rey y vengar con sangre las humillaciones sufridas por los secuaces del monarca pero prefirió actuar con prudencia ejemplar y vencerlos con las armas del derecho medieval, eso hace de este Poema un libro de obligada referencia para los estudiantes de Derecho, ojalá que sus profesores también lo lean.
La época de los juglares, es la expresión de la sabiduría e ironía popular. El común del pueblo cantaba sus dolores, alegrías y reconocimientos y "El cantar del Mio Cid" es casualmente eso, la voz del pueblo, al contraponer a las ambiciones y prejuicios de los que mandan el sentir popular. Cada período histórico tiene sus valores, admiro la juglaría pero prefiero la que vivo actualmente, también soy un contestatario como los juglares.
El Poema del Mio Cid, al igual que el Don Quijote de Cervantes, deben ser leídos por los jóvenes y por todos los ciudadanos, pues en esas obras se confrontan los valores morales y la dignidad que todo ser humano debe tener como fundamento de un modo de vida ejemplar. Asimismo podemos tener una visión de cómo eran las sociedades de esas épocas, de su cultura, ambigüedades y virtudes.
En cada etapa del devenir humano, siempre se avanza, se progresa, somos la herencia aluvional de distintas civilizaciones. Al leer se aprende a tener una actitud crítica valorativa del desarrollo social, económico y político de cada cultura. Por eso es necesario leer con perspectivas reflexivas, al tener una cultura literaria podemos comprender integralmente al ser humano.
En "El Poema del Mío Cid" debemos resaltar las pasiones humanas en sus paradojas y contrapuntos, he allí su enseñanza. El Cid fue un hombre de honor y lealtades, con sólidos principios éticos y de servicio a su patria, por eso es el héroe moral de una nación en la reconquista de su territorio en manos de los árabes.
Hoy, la vorágine del lucro, de los funcionarios que se venden al mejor postor contrasta con un hombre, como El Cid. Por eso recomendamos la lectura de nuestro libro: "La épica del honor, El Cid" pues es manantial de agua viva.
En toda la obra observamos la pugna entre los intereses creados de los palaciegos contra el sentir nacional, eso también lo vemos hoy cuando nuestras instituciones responden al poder establecido al ignorar las demandas de una sociedad que lucha por sobrevivir ante tanto boato y corrupción.
"La épica del honor, El Cid" su gala se realizará durante la Feria Internacional del Libro que se celebra en Panamá del 15 al 20 de mayo.
La obra tiene 167 páginas, se presenta en tapa dura y con una hermosa ilustración a colores, con un formato que facilita su lectura, fue impresa en Colombia, por Editora Géminis.