De haber podido completar el periodo para el cual fue elegido como presidente de la República (11 de octubre de 1984 hasta el 27 de septiembre de 1985), Nicolás Ardito Barletta "hubiera continuado ejecutando la estrategia para el desarrollo nacional que incluía crecimiento económico, desarrollo humano y social, integracional nacional, desarrollo institucional y también cultural. Son objetivos permanentes cuyo contenido operativo cambia en el tiempo a medida que se avanza.
Mucho de lo hecho después en la década de los 90 lo hubiéramos hecho, entonces, ganando al menos 5 años para el país, a pesar de que era una situación regional difícil, la llamada década perdida de América Latina. Con 100 grupos de trabajo de ciudadanos nombrados después de mi elección se concretaron acciones de corto plazo, más de 80, que tomé en cuenta para actuar desde la Presidencia. Por supuesto, había que negociar con los llamados grupos ganadores de las acciones y con los grupos perdedores para compensarlos en otra forma. Ese es ya el arte de la política".

Así nos lo hizo saber en entrevista que nos concedió a raíz de la publicación de su más reciente libro, su autobiografía, "Huellas", que consta de 395 páginas, la cual ya está a la venta en El Hombre de La Mancha y en las principales farmacias del país.
¿Cómo surgió el título?
Meditándolo, como el énfasis del libro son las contribuciones, me pareció el título apropiado. Son como "huellas" que quedan.
Dedicó un capítulo a Omar Torrijos. Usted que trabajó de cerca con él, era su amigo y lo conoció bien, ¿cómo cree que sería Panamá si él no hubiese muerto y hubiese completado sus proyectos nacionales?
Creo que Torrijos estuvo claro en sus objetivos. Terminados los tratados comenzó un proceso gradual de separarse y volver a la democracia tradicional. Lo apoyé en esa decisión antes de irme al Banco Mundial.
Si no hubiera muerto, creo que hubiera cumplido su cometido. Como hablamos privadamente la última vez, dos meses antes de su muerte, dijo" me quedaré aquí , jubilaré al estado mayor reemplazándolo con una nueva generación de oficiales para que no hagan lo que yo hice, y después me jubilo yo". Ya estaba de presidente Aristides Royo. Su muerte trastocó todo su plan. Algunos de nosotros tratamos posteriormente de cumplir con ese compromiso. Su legado está presente en los tratados del Canal, en la incorporación de una clase media al Gobierno y al pueblo al desarrollo, en la gran cantidad de obras de largo alcance que se hicieron, en la creación del PRD como parte de la vuelta a una democracia plena, en la creación de los representantes de corregimiento elegidos, entre muchas otras cosas. En un momento difícil en la región (Nicaragua, El Salvador, Guatemala, guerrillas de Colombia), supo maniobrar para mantener la paz, contribuir al desarrollo nacional y poner a Panamá en el mapa mundial.
Tenía sus defectos como todos, pero el balance fue positivo. Ahora se aprecia mejor.
Palacio de las Garzas. Mirada retrospectiva. Treinta y dos años después: ¿qué habría hecho diferente?
Lo diferente hubiera sido esperar otro momento en que el país no estuviera tan polarizado. También haber consultado más la primera reforma tributaria que aceleré para salir de esa etapa y dedicarnos después a temas menos controversiales. Creo que el saldo fue positivo como muestro en el libro. En un corto año se hicieron muchas cosas que aún perduran y que han agregado valor al desarrollo del país...
Creo que el saldo fue positivo, aunque no pude terminar el mandato y el compromiso nacional.
Leer texto completo de la entrevista en nuestro sitio web www.panamaamerica.com.pa.
Más sobre la publicación
El libro consta de nueve capítulos. El más largo es aquél donde se refiere a sus contribuciones al desarrollo nacional. Son 100 páginas en las que detalla aportes como la creación del Centro bancario internacional, otras relacionadas con el Tratado Torrijos-Carter, la Zona Libre de Colón, el nuevo Aeropuerto de Tocumen, el puerto pesquero de Vacamonte, leyes y reglamentaciones, entre otras. Otro es sobre logros desde la Autoridad de la región interoceánica (ARI) y uno lo dedica al período en que fungió como Presidente de la República (1984-1985). Con este son tres libros los que ha publicado. Además, numerosos ensayos en publicaciones nacionales e internacionales.
“Huellas” incluye numerosas fotografías de gran valor histórico (varias de la época pre electoral, electoral y post electoral) con líderes y mandatarios (Jimmy Carter, Fidel Castro, Francois Miterrand, Felipe González y Miguel de La Madrid, entre otros).
Aspectos clave en las distintas ejecutorias de él
¿Hay algún tema, experiencia o faceta de su vida como funcionario que le resultó difícil de plasmar o acerca de la cual tuvo reservas... dudas?
No. Siempre soy hombre positivo, sin rencores. Como científico social (economía) trato de ser objetivo y mirar todos los ángulos de un tema. Reconociendo que al fin y al cabo es mi perspectiva con la cual otros pueden diferir. A lo largo del libro reconozco el aporte de otros en los temas tratados. Creo en trabajo de equipo siempre. No escribo para mi ego, eso es infantil, escribo para informar lo más objetivamente posible lo ocurrido y mis contribuciones.
Proyectos a corto y mediano plazo, tareas pendientes, etc.
Seguir trabajando en mis cosas, contribuir cuando me solicitan apoyo, seguir nutriendo mi mente y espíritu. Participo también en algunas actividades internacionales a las que me invitan con frecuencia.
Frase
Hay un vaso medio lleno y medio vacío de agua. No podemos nada más concentrarnos en el vaso medio vacío, también hay que ver al medio lleno. Al señalar las fallas también debemos reconocer los logros del sistema y de muchos buenos políticos”.