El hambre tiene rostro infantil en Panamá y el mundo, sin duda. Pero, importantes cambios positivos se han dado en el horizonte de muchos/as niños y niñas panameños/as que pululaban por las calles en busca del sustento, con sus ojos vidriosos, sus manitos extendidas y el corazón palpítándoles rápido ante el temor al rechazo y a los riesgos de la calle a que estaban expuestos/as diariamente.
Ahora tienen otras alternativas. Ahora pueden descansar de ser proveedores/as, explotados/as. Ahora pueden reír, cantar, jugar, disfrutar su niñez, soñar con un futuro mejor.
Las huellas de la labor, del compromiso que con la niñez adquirió Casa Esperanza están allí. De ello pueden dar testimonio 1,400 niños, niñas y adolescentes, así como sus familiares.
Casa Esperanza se hace presente de múltiples maneras: en la formación social, educación, salud, deportes, cultura y recreación.
Hoy queremos resaltar, sin embargo el trabajo que efectúa Casa Esperanza en la provincia de Chiriquí, donde en la actualidad se trabaja en tres áreas: la Comarca Ngobe Buglé, las fincas cafetaleras y el Centro de Atención Integral de Boquete.
PROYECCION EN LA COMARCA NGOBE BUGLE
En esta Comarca se han capacitado 1,200 padres de familia a través de más de 150 talleres en 40 comunidades indígenas. Es así como se logró crear 40 Comités Defensores de los Derechos de la Niñez (1 en cada comunidad) para prevenir la deserción escolar en los períodos de la cosecha y se han realizado acciones de sensibilización y capacitación dirigidas a los caficultores, maestros, autoridades tradicionales y locales de la Comarca.
De igual manera, se coordinan proyectos con el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, el Ministerio de Educacion y el Fondo de Inversión Social (FIS). Casa Esperanza ha logrado promover proyectos comunitarios y recientemente se presentaron al FIS más de 30 proyectos, los cuales están dirigidos a mejorar los servicios de agua, saneamiento ambiental, así como el acceso educativo a través de la construcción de zarzos.
FINCAS CAFETALERAS
El objetivo es brindar una alternativa de atención educativa a los niños/as indígenas menores de 14 años que se trasladan durante la zafra del café a las tierras altas de la provincia de Chiriquí.
Gracias al apoyo de la Universidad Autónoma de Chiriquí, a través de estudiantes graduandas en Educación Primaria, Educación inicial y Licenciatura en Educación se logró atender a 317 niños/as indígenas a través del programa socio educativo. El mismo se implementó de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. y los educadores planificaron diversas actividades en las áreas de alfabetización, afianzamiento académico, prevención de enfermedades, deportes y recreación.
Casa Esperanza fue la entidad responsable de velar por la adecuada implementación del proyecto el cual se llevó a cabo durante los 3 meses y medio (seleccionar las fincas, proporcionar el material didiáctico básico, monitorear la ejecución del Proyecto, coordinar con la UNACHI la ejecución del mismo y evaluar los resultados del proyecto con todos los involucrados).
Por su parte, los caficultores de las cuatro fincas donde se desarrollaron los proyectos (Los Cantares de Amadis Jiménez, en Volcán; CIATSA de Fernando Eleta, en Renacimiento y Kotowa State de Ricardo Koyner en Boquete) promovieron la inserción de los niños/as en los programas, evitando así la participación de los mismos en la cosecha, habilitaron el espacio físico para desarrollar las actividades, proporcionaron la alimentación a los niños/as y a los educadores/as; proporcionaron el hospedaje de los educadores y participaron en las actividades de evaluación del proyecto.
El trabajo en fincas, de igual manera, fue apoyado por el Ministerio de Salud, que se encargó de atender a toda la población beneficiaria del proyecto.
CENTRO DE ATENCION INTEGRAL DE BOQUETE
Casa Esperanza en su búsqueda de dar respuesta a los niños/as indígenas que se trasladan, desde la Comarca Ngobe Buglé, durante la época de la zafra en Boquete, inició un programa de Atención Integral en este Distrito.
En la actualidad se atienden 211 niños en este Centro, donde reciben los servicios de nutrición, educación, formación social, deportes y recreación. Gracias a una alianza estratégica que estableció Casa Esperanza con diversas entidades públicas y privadas. El Centro fue equipado con el apoyo del Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia y su financiamiento es apoyado por la Fundación BellSouth. En los próximos días se iniciará la construcción del Centro el cual será financiado por la Fundación 20-30.