Científicos de la Universidad de California han identificado en ratones un gen que podría proteger contra la aterosclerosis, el más común de los problemas arteriales, provocado en los seres humanos por el llamado "mal colesterol".
Este gen, han indicado los científicos en la revista Circulation, de la Asociación Estadounidense del Corazón, podría explicar por qué algunas personas pueden comer alimentos con gran cantidad de grasas sin desarrollar las placas que bloquean las arterias.
La aterosclerosis, que puede conducir a un ataque cardíaco, se produce cuando los depósitos de colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad), el llamado "mal colesterol", se fijan a la aorta y otras arterias coronarias, bloqueando el flujo sanguíneo.
Según los experimentos realizados con ratones de laboratorio, un gen haría que los vasos sanguíneos fabriquen una proteína protectora, han dicho los investigadores, del departamento de Medicina de la Universidad de California en Los Angeles.
Los científicos han utilizado dos cepas de ratones de laboratorio diferentes para comprobar la existencia de ese gen.Uno de los tipos de ratones son proclives al desarrollo de la aterosclerosis y el otro grupo no.
Expusieron los tejidos de los vasos sanguíneos, que se conocen como endotelio, a la acción de un tipo de LDL humano que es conocido por estimular en ese tejido la producción de proteínas que conducen a la aterosclerosis.
Tras esta exposición, las células de los ratones propensos a desarrollar aterosclerosis produjeron proteínas que contribuyen a la enfermedad, mientras que el grupo contrario, produjo una proteína, denominada HO-1, que los científicos creen que inhibe la aparición de la enfermedad.
En los seres humanos, al igual que en los ratones, la dieta rica en grasas aumenta los niveles de LDL en la sangre y parece jugar un papel clave en el desarrollo de los problemas cardíacos.
"Este estudio puede proporcionar claves para entender la susceptibilidad a la aterosclerosis en seres humanos", ha explicado Jan Breslow, uno de los investigadores.
A la vez, el estudio proporciona una novedad en las investigaciones sobre la aterosclerosis, porque descubre un factor en la aparición de este problema que es independiente de la dieta.
La investigación puede abrir la puerta, han señalado los investigadores, al desarrollo de nuevos métodos de tratamiento del problema.