Tener un rostro iluminado (no brillante por el exceso de grasa), dota de un carisma especial a cualquier cara.
Para conseguirlo, puedes optar por tratamientos y productos creados para este fin, la mayoría de estos son carísimos; pero también puedes recurrir a los remedios naturales, más fáciles de conseguir, más baratos y sin ningún añadido.
Mezcla todos los ingredientes y aplica la mezcla sobre la cara, dejándola unos minutos. Después, lávate el rostro con abundante agua, pero sin usar jabón ni cualquier otro limpiador; por último, no te seques la cara con una toalla, espera que se seque con la brisa. Tú rostro quedará de película.