Distinguidas personalidades, entre intelectuales y conocidas figuras del mundo de la política, el comercio, la industria, además de descendientes y amigos de tan preclaro personaje que jugó un importante papel en el devenir histórico del país, se dieron cita recientemente en el Club Unión, durante la presentación del libro “El triunfo de un estadista- vida y obra de Enrique A. Jiménez”, por Fernando Sucre M.
Correspondió al ex vice- presidente de la República, Don Guillermo Ford, quien conoció a Don Enrique A. Jiménez, presentar una semblanza de este caballero a carta cabal, que nació en 1888 y falleció en 1958, y entre cuyos aportes están la Ley Orgánica de Educación.
Luego, en entrevista con Panamá América, el Sr. Ford puso de relieve la honestidad, sinceridad y manera de llevar las riendas de la Nación, de que hizo gala Don Enrique A. Jiménez, el cual fungió como presidente provisional del 15 de junio de 1945 hasta el 7 de agosto de 1948, elegido por la Asamblea Constituyente.
“En mi opinión fue un hombre extraordinario, como presidente y como ser humano”, destacó Guillermo Ford.
Expresó que “a mi juicio, su legado fue bastante interesante: Construyó la Zona Libre de Colón, el Aeropuerto Internacional de Tocumen (para sacarlo de la Zona del Canal) y para la Universidad de Panamá, que funcionaba en el Instituto Nacional, consiguió los terrenos y patrimonio propio”.
Destacó que también la administración del ex presidente Enrique A. Jiménez fue responsable de la construcción del Colegio José Dolores Moscote y de importantes hospitales en el interior del país.
Asimismo, a él se deben importantes conquistas en el ámbito laboral y la construcción del Colegio Artes y Oficios Melchor Lasso De La Vega.
Guillermo Ford recalcó que lo mejor de todo es que “lo hizo a cambio de nada”, puesto que era “un hombre trabajador, que quería a su Patria y buscaba soluciones a los problemas que la aquejaban. Era sencillo, honesto y muy humilde”.
De acuerdo con Ford, otro punto que habla a favor del destacado ex mandatario, considerado por muchos uno de los mejores que ha tenido Panamá, es que “nunca se sirvió del país, por el contario, sirvió al país con transparencia. En la parte política, nunca he encontrado críticas, sino sólo ponderación”.
Durante la entrevista que nos concedió durante la visita a Exedra Books, donde el Sr. Ford tiene a la venta su libro “Valió la pena” -biografía suya donde habla sobre las vejaciones de que fue objeto por parte de varilleros durante la dictadura militar de Manuel A. Noriega- noticia que trascendió las fronteras, no cesó de recalcar que Enrique A. Jiménez fue un gran estadista, ejemplo de honestidad, virtud que deberían emular no sólo las generaciones jóvenes, sino también muchos adultos, en un Panamá falto de líderes y donde hay mucha gente “golosa por el dinero y el poder”.