Variedades

Infecciones intestinales emergentes y reemergentes


Los parásitos emergentes son aquéllos que pueden reunir una de tres características:
Parásitos nuevos, que no conocíamos y que tienen capacidad para causar enfermedades.
Parásitos que ya conocíamos, que pensábamos que no eran patógenos y que súbitamente (porque encuentran un huésped adecuado) son capaces de causar un proceso de enfermedades y un parásito que sabemos que es infeccioso, pero pensábamos que estaba completamente bajo control y que súbitamente ha aumentado su frecuencia y su virulencia. Es un parásito que nuevamente está causando enfermedad.
Dentro de este grupo, los parásitos emergentes intestinales son los más importantes debido a las condiciones socio-económicas en las que vivimos y su habilidad para sobrevivir en el ambiente, pero hay otros parásitos de suma importancia como la Leishmania que se encuentra con relativa frecuencia en Bocas del Toro, Darién y recientemente hasta en Arraiján, lo que tiene mucho que ver con factores ecológicos que cambian como por ejemplo el que los seres humanos invadamos lo que antes era floresta tropical y al devastar los bosques nos ponemos en contacto con vectores que transmiten esta enfermedad.
Otro caso importante son los brotes de malaria reportados recientemente en Darién, lo cual probablemente tiene que ver con un aumento de la población del mosquito transmisor o individuos susceptibles que migran a esta provincia y se exponen al parásito de la malaria.
El Dr. Eduardo Ortega, quien labora en el Instituto Conmemorativo Gorgas, explicó, en el recién concluido IV Congreso de Ciencia y Tecnología, que el aparente aumento de los parásitos intestinales emergentes ha sido influenciado particularmente por la aparición del virus de inmunodeficiencia humana.
En su charla se refirió a cierto grupo de estos agentes, entre ellos el Crystosporidium, Isospora y Ciclospora que pertenecen a una sola familia de organismos -todos causantes de enfermedad- los Apicomplexa.
Por otro lado se encuentra la microsporidia, que no es una agrupación taxonómica, sino que intenta asociar más de cien géneros de agentes parasitarios y más de mil especies.
El hecho de que en 1976 se descubren los primeros casos de infección humana por Crystosporidium, inicialmente asociados al SIDA, lleva a descubrir y diagnosticar otros agentes que hasta entonces no eran asociados con infecciones humanas o que no se conocían.
Algunos de estos agentes se conocen desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, en 1895 se descubre Crystosporidium en el epitelio gástrico de ratón. Cyclospora en el intestino de topos en 1870. Sin embargo, es a partir de 1976, aproximadamente, con Crystosporidium, Microsporidia en 1973 y Ciclospora en 1979, que se asocian éstos a infecciones en humanos.
¿POR QUÉ ESTAS INFECCIONES PRASITARIAS INTESTINALES SON TAN IMPORTANTES?
Porque son muy fáciles de adquirir, lo que se debe a que se encuentran en gran porcentaje en el ambiente ecológico, contaminando el suelo, el agua y los alimentos.
1. Son difíciles de erradicar del ambiente porque tienen dos formas de resistencia. Una forma quística y otra de espora que les permite resistir situaciones adversas y vivir en el medio ambiente en condiciones adecuadas de temperaturas y humedad por más de un año.
Esa resistencia, el hecho de que se encuentran diseminados por todo el mundo, que infectan los individuos debilitados, que son muy difíciles de tratar y muy frecuentemente imposibles de eliminar, hace que estas infecciones sean de suma importancia.
El hecho de que sea fácil de adquirirlas está asociado al hallazgo de que la dosis infectiva de estos parásitos es muy baja. Por ejemplo, en el caso de Microsporidium un sólo ooquiste puede causar infección en un ser humano. Estos factores hacen que las infecciones aumenten en frecuencia y se produzca una prevalencia alta de estas infecciones.
Podemos notar que en los países subdesarrollados y con clima tropical y subtropical la prevalencia es mucho más alta. Por ejemplo, Crystosporidium en Europa y los Estados Unidos se reporta con una frecuencia del 1 al 3% en evacuaciones diarréicas y del 5 al 10% en los países en vías de desarrollo, siendo probablemente la tercera causa más común de diarrea en niños.
En los pacientes con SIDA, Crystosporidium se encuentra entre el 10% al 20% de los casos en Estados Unidos y Europa, lo que aumenta al 41% en los individuos con esta enfermedad en los países del tercer mundo.
Por otro lado, Microspora que es un germen nuevo, se puede encontrar en pacientes con SIDA hasta en un 18 al 70%. Entonces, las condiciones socio económicas y ambientales que se presentan en los países en desarrollo tienen mucho que ver con la prevalencia y la incidencia de infecciones parasitarias en la población, lo que se favorece porque también se puede transmitir de persona a persona
Todos estos organismos mencionados son protozoarios, de localización intracelular obligatoria y prefieren las células del intestino delgado para establecer su nicho ecológico.
El síntoma más común es la presencia de diarrea que en individuos con un sistema de defensa normal es en general autolimitada. En una o dos semanas vuelve a la normalidad, pero en individuos con alteraciones de la respuesta inmune (como los pacientes con SIDA, cáncer o que son sometidos a quimioterapia u otros) la infección frecuentemente es fulminante o se presenta como una diarrea crónica que puede llegar a persistir hasta por un año.
Los síntomas más comunes serían entonces diarrea con deshidratación, mala absorción y pérdida de peso.
En el caso de Crystosporidium , para darles un ejemplo que se maneja comúnmente, los afectados pueden llegar a tener unas 71 evacuaciones en un día y pueden perder hasta 17 litros de agua a través del tubo gastrointestinal.
Con esto pueden imaginarse lo rápido que una infección por Crystosporidium puede llegar a disponer de un individuo con Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida que además frecuentemente sufre de otras infecciones.
Crystosporidium es un parásito que es adquirido por la ingestión de ooquistes (la forma de resistencia del parásito). Se ha mencionado que también podría ser adquirido por inhalación, pero no se ha comprobado.
El ooquiste que es la forma causante de la infección contiene un tropozoito que llega al estómago, donde el ooquiste al contacto con el jugo gastrointestinal se rompe; el parásito llega al intestino e infecta el epitelio intestinal, preferencialmente la parte apical del intestino y entonces se transforma en un meronte.
Esto es muy importante porque hay dos tipos de merontes. El de tipo uno que puede volver a convertirse a tropozoito y reinfectar nuevamente al individuo o transformarse en un meronte de tipo dos que posteriormente se va a transformar nuevamente para dar origen a los quistes que son eliminados en el excremento.
Sin embargo, un 20% de los ooquistes tienen pared delgada, los cuales se rompen dentro del intestino del paciente con SIDA y reinfecta al paciente garantizando que este individuo no tenga que reinfectarse continuamente para tener manifestaciones crónicas de la enfermedad, sino que el parásito una vez que se ha instalado perdura dentro de este individuo por mucho tiempo.
Otro hecho importante es que los ooquistes que son excretados en general son eliminados en forma madura y son infecciosos, a diferencia de la Isospora y la Ciclospora, cuyos ooquistes son eliminados en forma no madura por lo que tienen que madurar en el medio ambiente por varios días.
El ooquiste es resistente prácticamente a todas las condiciones habituales de desinfección.
Si ustedes combinan estos ooquistes con cloro prácticamente puro, éstos resisten el contacto con el cloro por 24 horas y pueden sobrevivir hasta por espacio de un año en dicromato.
No se sabe a ciencia cierta cómo causan la enfermedad, una de las hipótesis que se ha querido esgrimir para explicar la causa de diarrea en los pacientes, es que en casos severos que cubre la vellosidad intestinal compite con el huésped y, al hacerlo, produce un síndrome de mala absorción intestinal.
¿POR QUÉ CRYSTOSPORIDIUM ES UNA AMENAZA?
Porque el parásito se encuentra infectando frecuentemente los abastecimientos de agua de las plantas potabilizadoras. En Estados Unidos se hizo un estudio donde se tomaron muestras de agua en los lagos y ríos que llegan a las plantas potabilizadoras de agua y se encontró que el 80% de los lagos y ríos en Estados Unidos están contaminados por Crystosporidium.
Cuando se analizaron muestras del agua potable en las casas, se encontró que aproximadamente el 30% de las muestras de agua potable en las casas estaban contaminadas después de pasar el proceso de filtración y clorinación, lo cual quiere decir que el parásito es resistente a los procesos tradicionales de tratamiento del agua. Además, el parásito es tan pequeño que es capaz de pasar los filtros de dos a cuatro micrómetros que se utilizan para filtrar el agua potable. Lamentablemente, no existe una prueba adecuada para determinar si el agua que se está distribuyendo en los hogares de los Estados Unidos y en otras partes del mundo está o no infectada por Crystosporidium. En 1996, una planta potabilizadora de agua de Milwaukee, Estados Unidos, se contaminó con Crystosporidium y dio origen a un brote de diarrea que afectó a 400 mil personas.
Esto también indica que este parásito puede ser adquirido en ríos, lagos y hasta piscinas debido a la resistencia del ooquiste.
PRUEBAS
Las pruebas de diagnóstico que se necesitan son relativamente fáciles de realizar. Consisten en tomar una muestra del excremento del individuo y examinarla a través de un microscopio. Se necesita una tinción especial que existe en nuestro medio, pero depende del médico que se haga la prueba especial, ya que requiere un alto nivel de sospecha y es él quien debe solicitarla.
Por ejemplo, en el Hospital Santo Tomás, en el Complejo Hospitalario Metropolitano y probablemente en el Hospital Nicolás Solano y el Amador Guerrero, ya existe el técnico de laboratorio adecuadamente entrenado. Lo único es que los médicos deben solicitar la prueba de tinción Zhiel Neilsen modificada.
En este caso, la mayor responsabilidad recae en el médico de sospechar que el paciente pueda tener parásitos de este tipo, y solicitar al laboratorio clínico que se haga la prueba.
TRATAMIENTO
Si el huésped no tiene cáncer o SIDA, si no está desnutrido, normalmente elimina el parásito sin medicamentos. La respuesta inmune del huésped lo defiende y se recupera en una a tres semanas, pero de lo contrario, no puede eliminar el parásito, el cual podría causarle la muerte de forma aguda o puede que se establezca en ese individuo por meses a años. En ese caso ningún tratamiento es curativo.
La paramomicina es la única droga que tiene algún efecto beneficioso, pero sólo en un 40% a 50% de los casos. Se necesita gente que haga investigación. Se han ensayado muchos tratamientos tanto en seres humanos como en animales, pero no se ha logrado éxito consistente con ninguno.
En la Isospora y Ciclospora se ha utilizado bactrín; y en el caso de la Microsporidia de los 100 géneros y mil especies que se encuentran en la naturaleza, lo único que se ha visto que tiene algún efecto en contra del parásito es albendazol, y sólo en los casos intestinales.
PREVENCION
La manera más eficaz en que estos parásitos se puede controlar es a través de la prevención, señala el Dr. Ortega, quien agrega que si esta información se difunde a través de los medios adecuadamente, la gente dejaría de ignorar lo que sucede a su alrededor.
La principal recomendación es no ponerse en contacto con excremento de animales o de seres humanos al realizar labores de jardinería o agricultura. Durante la aparición de brotes diarreicos o cuando se sospeche que la calidad del agua no es la adecuada, hervir ésta por espacio de un minuto eliminará los parásitos contaminantes.Y por supuesto, que hay que hacer investigación dirigida al desarrollo de nuevos fármacos y una vacuna.
De esa forma se podrían prevenir estas infecciones por parásitos emergentes y no sólo los intestinales, sino también la malaria y leishmaniasis.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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