Variedades

Influencia del arte mundial

Una frase atribuida al pintor malagueño en los últimos años de vida sentenciaba: ".. a los quince años pintaba como Velázquez, y me ha costado ochenta pintar como un niño..."


Aún después de su muerte, Pablo Picasso es una figura excepcional como artista y como hombre.
El malagueño (nació en Málaga, España, el 25 de octubre de 1881), fue protagonista y creador inimitable de las diversas corrientes que revolucionaron las artes plásticas del siglo XX, desde el cubismo hasta la escultura neofigurativa, del grabado o el aguafuerte a la cerámica artesanal o a la escenografía para ballets. Su obra inmensa en número, en variedad y en talento, se extiende a lo largo de más de setenta y cinco años de actividad creadora, que el pintor compaginó sabiamente con el amor, la política, la amistad y un exultante y contagioso goce de la vida.
Famoso desde la juventud, admirado y solicitado por los célebres y poderosos, Picasso fue esencialmente un español sencillo, saludable y generoso, dotado de una formidable capacidad de trabajo, enamorado de los barrios bohemios de París, del sol del Mediterráneo, de los toros, de la gente sencilla y de las mujeres hermosas, afición que cultivó sin desmayo.
Hoy, a treinta y cuatro años de su desaparición física, Picasso ha revalidado su liderazgo como el artista más cotizado del mundo, pues en el 2006, una de sus obras píctóricas ocupó el primer lugar de las ventas y fue el pintor por cuyo conjunto de obras se pagó más en el mercado.
La primera infancia de Pablo transcurrió entre las dificultades económicas de la familia y una estrecha relación entre padre e hijo, que ambos cultivaban con devoción. El niño era un escolar menos que discreto, bastante perezoso y muy distraído, pero con precoz facilidad para el dibujo, que don José Ruiz Blasco, su padre y profesor de dibujo, estimulaba.
El genio de Picasso se pone ya de manifiesto desde fechas muy tempranas. A los 10 años hizo sus primeras pinturas y a los 15 aprobó con brillantez los exámenes de ingreso en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, con su lienzo Ciencia y Caridad (1897).
Su gallardía con los pinceles sobrepasa los límites y a sus cortos 19 años, ya era considerado como un pintor de estilo realista español. Después de tres viajes a París, en 1904, se establece finalmente en esta ciudad.
El conjunto monumental de sus obras representa una difícil, pero valiosa calificación en tres épocas.
En 1901, se inició el Periodo Azul, con predominio de este color en sus pinturas, así como también personajes melancólicos y figuras alargadas. De esta época desarrollada en Barcelona y París, y cuya duración fue de cuatro años, se desprenden obras como "Viejo con guitarra", "Autorretrato" y "Las dos hermanas".
La etapa del Periodo Azul ya marca su personalidad como pintor y en la que es perfectamente identificable su estilo: realismo, intimismo y melancolía presiden sus cuadros con motivos de gente pobre y marginal.
Poco después de establecerse en París, Picasso conoce a su primera compañera, Fernande Olivier. Como consecuencia de esta relación, el pintor cambia su paleta hacia tonos rosas y rojos. Inicia así su Periodo Rosa.
Sus temas se fundamentaron en la alegría: saltimbanquis, payasos, acróbatas, arlequines y retratos femeninos. Los cuadros más representativos de esta época son: El abrazo, Gran holandesa y Arlequín.
En 1906, pinta uno de los cuadros más relevantes de la historia de la pintura: Las señoritas de Avignon. Éste es el cuadro que inicia el Cubismo, ya que en él se observa una primera descomposición de las figuras con un afán de simplificar las formas. A esta obra le siguen otras con una estética similar: Mujer del abanico, Cabeza de hombre, La fábrica de Horta de Ebro, Retrato de Vollard, Mujer sentada en un sillón.
El Guernica (1937), una de las obras más famosas del arte contemporáneo, expresa el horror de la guerra más allá del drama de la guerra civil española. El cuadro está expuesto en el Museo Nacional Reina Sofía de Madrid.
En 1969, pintó 140 lienzos que se exponen al año siguiente en el Palais des Papes de Avignon. Con 90 años, Picasso se convierte en el primer pintor vivo que expone en el Louvre.
Así, siendo un fértil milagro del arte y de la vida, Picasso siguió creando, amando, trabajando y viviendo intensamente hasta morir en 1973. Dejando tras de sí la mayor y más rica obra artística personal de nuestro siglo, y una fabulosa herencia que provocó agrias disputas hasta recaer en un ser de pacífico nombre: Paloma, su hija.

 

 


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273632
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América