Cuando una de las pocas cuestiones para destacar de una película es que su duración es corta, se está ante un problema cinematográfico muy grande.
Es por cierto una lástima la baja performance del poco entrenado director Justin Zackham –que tenía en su haber ser guionista de la almibarada “Antes de Partir” con el binomio Jack Nicholson y Morgan Freeman–, ante una idea original de un filme franco-suizo llamado “Mon Frère se Marie” del año 2006.
Aquí Zackham lo adaptó a su Greenwich, Connecticut natal e intentó llenarlo de una alta sociedad que no lo es tal, compuesta de apariencias y costumbres burguesas… para relatar la boda del hijo adoptivo de la pareja conformada por Robert De Niro y Diane Keaton (ambos muy lejos de cualquier buen registro anterior en el género de la comedia).
Los problemas para el guion arrancan muy al principio: Alejandro es colombiano, pero es interpretado por Ben Barnes, un actor bien inglés, ¡aunque no se pueda creer!
La luminosa Susan Sarandon –quizás lo mejor del filme– es Bebé, la novia de Don (el patriarca que interpreta De Niro) otrora mejor amiga de Ellie (Keaton). Pero todo se complicará cuando Alejandro reciba la visita de su madre.