Hay heridas que nunca curan. Que no cierran por más que el tiempo pase, como las del corazón por las ausencias de los seres queridos. Así lo reconoció la princesa Matilde, esposa del príncipe Felipe de Bélgica, al recordar, con profunda emoción, la dramática experiencia que se vivió en su familia tras el accidente de tráfico, que le costó la vida a su hermana Marie-Alix y a su abuela en agosto de 1997.
Matilde participó en el programa: En la carretera con en el que trató de sensibilizar a la población sobre los riesgos de la carretera. Habló de sus propias experiencias para romper el hielo con los chicos que están siguiendo una dura rehabilitación, así como con algunos, que tienen que vivir con alguna limitación física.