Mientras su hijo Carlos continúa su periplo por el Mediterráneo, la reina Isabel de Inglaterra ha llegado a Gales junto al duque de Edimburgo, después de su visita por la pequeña localidad de Swansea.
A su llegada al edificio Guilhall, la Reina y su esposo se toparon con un soldado acompañado por una cabra vestida con uniforme militar que les dio la bienvenida.
Los monarcas a su llegada gozaron de una pequeña recepción y disfrutaron del almuerzo que le prepararon.