Michael Jackson recibió un premio en Berlín, tan sólo días después de haber sido fotografiado por la prensa, sosteniendo peligrosamente a su bebé por sobre la baranda del balcón del hotel en donde se alojaba.
Jackson fue galardonado como el mejor artista pop del milenio, con el premio Bambi, otorgado por la compañía alemana Burda.
En su discurso al recibir la estatuilla, Jackson hizo un pedido por la unidad mundial:
"Somos cristianos, judíos, musulmanes e hindúes, somos negros, somos blancos, somos una comunidad con muchas diferencias, tan compleja y a la vez tan simple". "No necesitamos una guerra".
Sin embargo la ceremonia fue ensombrecida por los eventos del martes, donde Jackson puso en peligro la vida de su hijo menor, Príncipe Michael II, al sostenerlo en el aire sólo con una mano sobre la baranda de un balcón en un cuarto piso.
Luego de este incidente, Jackson declaró que nunca "pondría intencionalmente en riesgo la vida de ninguno de mis hijos".
Después de analizar los hechos, la policía indicó que no se harán más investigaciones sobre el caso.
Los admiradores del cantante, que se encontraban esperando a la salida del hotel, ignoraron la importancia del hecho.