La exquisitez en su máxima expresión. No se podía esperar más de la diva
del Bronx, Jennifer López, y es que para su visita en el Hospital del Niño,
donde hará entrega de una donación de telemedicina, las medidas para la
cobertura de los medios son extremas.
Resulta que los periodistas que no se acreditaron antes de las 11:45 de la
mañana no podrán ingresar al nosocomio. Una vez dentro se les verificará por
lista y se les colocará un cintillo y juiciosos deben esperar a una considerable
distancia para realizar preguntas las cuales deben ser cortas y periodísticas
“no de fans”.
Eso sí, los camarógrafos y fotógrafos de seguro tendrán su momento de
gloria, ya que podrán acompañar a Jlo, pero solo a las salas previamente
definidas.
