De pie le aplaudió el público después de dos horas de actuación a un maravilloso elenco de teatristas, cantantes y bailarines de “Jesus Christ Superstar”, musical que estrenó exitosamente la noche de este lunes en el Teatro Nacional, en el Casco Antiguo.
Bajo la dirección artística de Aaron Zebede, con dirección musical del maestro Dino Nugent, este espectacular montaje de Gina Faarup de Cochez y Janelle Davidson le permitió una vez más al cantante y actor Leonte Bordanea hacer gala de su privilegiada voz y experiencia actoral, puesto que estuvo excepcional en el papel estelar de Jesús.
El diseño de luces, a cargo de Andrés Holder, las escenografías -los méritos son para Rafael Navarro-, las coreografías, diseñadas por Jossie Jiménez, también fueron muy comentadas por la audiencia, cuyas expectativas fueron superadas.
Esta puesta en escena en nuestro país del famoso musical de Andrew Lloyd Weber y letra de Tim Rice pone de relieve el profesionalismo de los 45 artistas que compartieron escenario, incluyendo bailarines del Ballet Nacional, en este musical que, de acuerdo con Gina Faarup de Cochez, representó inversiones superiores a los $165 mil.
También en el musical de Gina Faarup y Janelle Davidson, el protagonista es un hombre de carne y huesos como nosotros, tiene sueños, tiene familia, tiene principios, tiene una misión.
Con la diferencia de que es el Mesías. Su misión es inclaudicable.
Rey y roquero, con un inmenso poder de convocatoria, Jesús, hombre de conducta vertical, tal como relata la Biblia, obediente esclavo fiel y discreto, lo único que hizo fue cumplir la voluntad de su padre, Jehová Dios y dar su vida como rescate por la humanidad pecadora. En este montaje también queda de manifiesto que tuvo sus altas y bajas, sus sombras y luces.
Judas-interpretado por Manuel Corredera- es el narrador. La obra hace uso de multimedia, los efectos son impresionantes: la música, con orquesta en vivo, dirigida por Dino Nugent, al igual que los juegos de luces, como cuando la turba gritaba, exigía que crucificarán a Jesucristo, la cerca se teñía de rojo, como simbolizando el derramamiento posterior de la sangre de un inocente, como lo dijo, casi llorando, sintiéndose impotente un Poncio Pilatos interpretado por Randy Domínguez, cuya actuación también fue muy aplaudida, como la de todos los teatreros que dieron lo mejor de sí en esta obra que estará en cartelera hasta este domingo 7 de junio.
Ya que hablamos de efectos, el cambio de tonos de voz de los cantantes, especialmente de Janelle davidson, Manuel Corredera, Miguel Cuadra, Randy Domínguez y Leonte fue grandioso.
Definitivamente, tiene un don. Un ejemplo fue cuando Jesús (Leonte) se exasperaba por los desafueros de las personas, su falta de fe, respeto y temor a Dios.
Impactante fue también el inicio del musical, con las proyecciones en una pantalla al fondo del escenario, de escenas de la guerra de Vietnam, la pobreza en el mundo y otras situaciones que a gritos piden el retorno del Mesías. Esta vez para reinar para siempre.
Al final, la escena de la crucifixión fue impactante.
En fin, tienen que ir a ver el musical para poder aquilatar el trabajo de estos panameños que colocan cada día más el teatro nacional en un sitial distinguido.
Las funciones son a las 8p.m. El domingo hay una adicional, a las 4 p.m.