Variedades

Joven, tu sueño no es gratis

?El éxito se paga adelantado. Cuando nadie cree en ti. Cuando se burlan de lo que tú estás soñando?.


Mediocridad o trascendencia, dos caminos. Tú eliges cuál seguir. Eso sí, recuerda que en la vida nada es gratis. Está dispuesto a pagar el precio por tus acciones. Cada decisión te marca. Para bien o para mal. Pues, eres el reflejo de lo que haces, dices, piensas y sientes.

Este fue uno de los mensajes del escritor y motivador mexicano Carlos Cuauhtémoc Sánchez, en conferencia, el jueves pasado en ATLAPA.

Autor de más de veinte libros, el primero de ellos publicado en 1982 "Un grito desesperado", cuando tenía 28 años, Carlos Cuauhtémoc compartió anécdotas y remembranzas de su niñez, adolescencia y juventud.

 

Instó a los jóvenes a no claudicar en la conquista de sus sueños, a pesar de las barreras que se les presenten. Los invitó a intentarlo cuantas veces sea menester, porque al final los espera el éxito.

Les dijo que ellos pueden ser arquitectos de su triunfo o su derrota. La derrota, que, después de todo, es aparente si ellos no se arredran y la interpretan sabiamente. Entonces, serán capaces de aceptarla como una etapa de la vida, como parte de su crecimiento, de su conquista de la pirámide de autorrealización personal, como lección de vida, como muestra de que hay valles y picos en la vida. De que el individuo con esfuerzo, motivación, templanza y coraje en el gran campo de batalla, que es la vida, puede ser un gladiador que recibirá la corona de laureles.

Les relató cómo todos en casa, la escuela, la universidad se burlaban de él y trataban de disuadirlo cuando entusiasta les decía una y otra vez que quería ser escritor.

 

"Estás perdiendo el tiempo", le decía su padre.

Sus compañeros en la escuela le decían "el escribano".

Escuchándolo, nos imaginamos al pobre muchacho lleno de sueños, haciendo castillos en el aire, que en un abrir y cerrar de ojos las aves de mal agüero echaban por tierra. Querían bajarle el autoestima. Hacerle creer que no era capaz. Quizás, se nos ocurre, "pensarían pobre iluso. Míralo, quiere ser escritor, ja, ja, ja... "¿Qué dirían hoy día?

 

El joven Carlos se las arregló para escribir cada vez que podía. En las madrugadas, cuando su padre dormía, se iba a un campo baldío en la universidad, para dar rienda suelta a esa pasión.

Como sus amigos no eran muy duchos en la materia, él era el que les respondía las cartas a los novias de ellos. Lo hacía gustoso. Era como un entrenamiento. Trabajar con la palabra era, después de todo, lo que más disfrutaba.

Su abuelo lo obligó a escribir tres veces su primer libro. Cuando se lo llevó la primera vez y retornó a los días por una respuesta, un "no sirve" fue lo que escuchó. "Escríbelo otra vez", le dijo también su abuelo.

 

Carlos se amilanó un poco, pero no desmayó y lo volvió a escribir. Esta vez sí lo aceptará, era lo que pensaba el soñador mozalbete que se visualizaba firmando autógrafos.

Vaya, fue como si le hubiesen echado un vaso de agua fría en el rostro. "No sirve", le dijo, por segunda vez, el abuelo.

No había por qué. Sin razones. Sin explicaciones. Así, como si nada, le dijo que tenía que volverlo a escribir.

Se tomó tiempo para asimilar esta "derrota". Un año después hizo una tercera versión de la obra.

Fue otra vez con su hijo libro donde tan inflexible detractor que compartía parte de sus genes, pero, aparentemente, no sus sueños.

¿Es lo mejor que has podido hacer?, le espetó. "Sí, abuelo", contestó él.

"Si así es, entonces, ahora sí lo voy a leer", le dijo el abuelo.

Ese libro, que no fue el primero en publicar, pero sí en escribir, fue "La fuerza de Scheccid". Salió a la luz pública en 1996.

Vaya lección que le dio. De perseverancia. De buscar la excelencia. De no conformarse con la mediocridad. De autoexigirse. De dar el ciento por ciento.

A él, a su abuelo, le debe sus triunfos de hoy. Así lo admitió el 21 de mayo ante miles de espectadores en el Teatro Anayansi del Centro de Convenciones Atlántico Pacífico, el autor de "Los ojos de mi princesa", "Volar sobre el pantano", "Sangre de Campeón Sin cadenas" y "Sangre de Campeón Invencible".

Importante.
Otras obras del autor mexicano son: "Juventud en éxtasis", "La última oportunidad" y "Dirigentes del mundo futuro".

También habló sobre el noviazgo y la castidad como valor.

Sobreproteger a los hijos les hace daño, edúquenles el carácter, dijo a los padres.

Hubo muchos niños, adolescentes y jóvenes en la audiencia.

Los padres acudieron con sus hijos a esta cita con uno de los motivadores que más cautiva.


fecha edicion
old id
386951
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América