as joyas confeccionadas en oro son consideradas por muchos como un símbolo de poder económico, de vanidad o refinamiento. Sus poseedores se esfuerzan por tener piezas únicas, por lo que tienen que acudir a los talleres de confección.
En Panamá existen diversas joyerías con talleres especializados que hacen piezas a la medida y gustos del cliente, quienes en su mayoría, desconocen todo el proceso que conlleva su confección, antes de que se la entreguen para lucirlas. Estilo de Vida visitó el taller de la Joyería La Huaca, representada por Stefano Alessi, para conocer un poco cómo es el proceso de confección de una joya.
De acuerdo con los especialistas del taller de La Huaca, Antonio y Carlos, lo primero es que el cliente tenga el modelo de lo que se quiere, el cual puede buscar en los catálogos que hay en la tienda o presentar su propio dibujo o bosquejo. Al tener el modelo de la pieza que se quiere lucir u obsequiar, el joyero procede a iniciar el procedimiento denominado casting.
CASTING
El proceso de confección inicia cuando ya se tiene la forma, por ejemplo de un anillo, formado en láminas de chapa o hilos, se introduce en una vulcanizadora, que no es más que una caja de siete capas de caucho que se cierra a presión, quedando marcado el molde.
La forma se saca de la vulcanizadora donde queda marcado el molde, el cual es colocado en una máquina inyectora de cera para rellenarlo y se deja reposar durante 50 minutos antes de sacar la pieza. El anillo ya formado en cera, es montado en una especie de cápsula que se introduce en máquina conocida como Vacum, que tiene una cámara al vació con una abertura por donde se agregará yeso al futuro anillo.
En esta fase, la cera se derrite, quedando solamente un anillo de yeso, que necesitará un día para secarse. Al día siguiente es introducido en un horno especial para joyas durante tres horas, a una temperatura de mil 500 grados centígrados.
FUNDICION
Los especialistas hacen un alto en el proceso, para fundir manualmente el oro que finalmente quedará en el acabado de la joya. El oro, mineral con el que se confeccionará el anillo, aparece por fin en esta etapa.
La preparación comienza con la fundación de las barras, bolas o polvos en que esté el oro el cual se derrite en cucharas especiales que se someten al fuego y se le añade polvo bórax para que se derrita más rápido. Mientras, la futura joya entra en otra bácula que absorbe el aire, allí se diluye el yeso dejando nuevamente sólo el molde, para ser rellenado finalmente, con el oro que se ha fundido.
LIMPIEZAS Y RETOQUES
Cuando ya está formada la joya en oro, se le aplica una felpa amarilla (parecida a una macilla) que ayudará a borrarle las rayas al pulirla en una máquina especial y luego se usa una felpa roja para el acabado final en una pulidora más fina.
La felpa roja, el pulimiento tiznan la prenda, por lo que de allí, sostenido con una pinza, se introduce en lo que los expertos llaman el ultrasonido, que no es más que un envase de vibración con agua y jabón hirviendo que quitará todas las manchas del pulimiento. El siguiente paso es aplicarle vapor a presión con un aparato especial para botar las impurezas que puedan quedar en e acabado.
ACABADO FINAL Y ENGASTE
Acabado este trabajo se vuelve a pasar por la máquina pulidora, se lavan, se somete a presión de vapor, se deja secar y lista para el acabado final. Al elaborar la joya, se hace el aro y el espacio para la piedra principal. De llevar brillantes y otras labores más pequeñas éstas se trabajan a mano y después se procede a soldarlas junto a los sostenedores. Luego de soldar las piezas se vuelven a lavar y se evaporan las impurezas a presión.
TIPS
Para trabajar cualquier pieza se utilizan 24 quilates, lo cual permite graduar los quilates solicitados por el cliente, ya sean 10, 14, 18, que son los más usados. Los colores del oro se obtienen agregándole aditivos especiales. Por ejemplo para obtenerlo blanco se emplea paladium y colores como rosado con aloid. Hay diferentes colores de oro, que se obtienen. Las piezas se liman y lijan manualmente.