Desde pequeño Kadier ya era todo un ganador. En su cara se reflejaban sólo éxitos y triunfos en un futuro no muy lejano.
El 22 de julio de 1996, nace un campeón que llenaría de logros y premios su tierra.
Sus primeros juguetes fueron un acordeón, una guitarra y un micrófono. Con estos instrumentos Kadier imaginaba ser todo un artista como Abdiel Núñez y Alfredo Escudero.
A los siete años, ya cantaba en varios eventos de la escuela y a nivel de provincia, y siempre salía victorioso de los concursos.
La Fundación Pro-Niños del Darién fue el boleto para conocer esta estrellita de talentos, que más tarde participaría de diferentes actividades tales como " La Reducción de Desastres empieza en la escuela" (ANAM), "Concurso de Dibujo Internacional" (Unicef) y por supuesto, el más reciente "Semilla de Cantores".
Kadier es un niño asmático, que no se deja agobiar por la enfermedad y cada día que pasa, sueña ser un músico de verdad. Este pequeño no sólo canta sino también toca el tambor, la caja y la churuca. Sin embargo, anhela tener un acordeón y aprender a tocar.
Kadier no es solo un ganador en la música, otras de sus pasiones son la pintura, la naturaleza y los animales, entre ellos los cocodrilos, serpientes y tigres.
Él es coqueto, inteligente, espontáneo, hiperactivo y cuadro de honor.