Kim Kardashian tiene un nuevo objetivo en su vida: que su princesita North West conozca al pequeño Príncipe George, hijo de Kate Middleton y del Príncipe William.
Una fuente señaló que la mujer de Kanye West está obsesionada con la familia real británica y no medirá esfuerzos para reunir a su hija con el joven heredero inglés.