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La agonía de las ‘beliebers’ istmeñas

Llantos, emoción, suspiros, gritos, rostros de tristeza y alegría... Fanáticas del artista montaron guardia cerca del Hard Rock Hotel. Trabajos de escuela de las estudiantes fueron reedecorados al estilo de una “belieber”. Algunas madres dijeron presente.


REDACCION / PANAMA AMERICA

A simple vista muchos pensaron que “algo horrible había pasado” en los alrededores de Multicentro, específicamente al frente del Hard Rock Hotel, pero al irse acercando e intercambiando palabras ya se conocía que la beliebersestaban al ataque, pues tenían que celebrar que su ídolo estaba “respirando el mismo aire que ellas”.

Ayer, la guardia empezó desde las 6:00 a.m., horas después de que Justin Bieber ingresara al mencionado hotel. Los gritos de desespero eran leves y las sonrisas en los rostros de las cientos de jóvenes que estaban presentes solo tenían una razón: poder observar, aunque fuera de lejos, al famoso artista.

Por si fuera poco, todas las jóvenes, quienes posaban para las fotos del recuerdo, o se ausentaron del colegio (fueron uniformadas a la cita con su artista) o simplemente corrieron con suerte de no tener clases. Hubo otras que asistieron de la mano de sus padres.

El reloj marcaba las 12:00 m.d. y la angustia por verlo era cada vez más grande, tanto que parecían que estaban al borde de un colapso. Cuando un huésped o empleado del hotel - se asomaba a los balcones de las habitaciones o la del área de la piscina - los gritos revivían, pero era falsa alarma.

Las colegialas optaron por corear los éxitos “Boyfriend” y “Love me”, pero siguieron “plantadas” por la estrella, por lo que muchas prefirieron tomarse su breakpara probar algún bocado, ya que habían chicas que no habían comido: “el amor por Justin alivia la fatiga”, expresaron.

“Baby, baby”, “Beauty and a beat” y “As long and you love me” seguían en la lista del repertorio de las beliebers, las voces ya se escuchaban hasta adentro del hotel.

 

La euforia estaba en su punto y ellas se las ingeniaban en poder entrar al Hard Rock con supuestas identificaciones y con el pretexto de que sus padres se encontraban tomándose unos tragos allá adentro o estaban hospedados allí.

En el puente que conduce del centro comercial hacia el hotel no bastaron los curiosos, quienes se reían de lo que se podía llamar “fanatismo”. “Pobre, ella cree que Justin se asomará en el balcón de su hotel y la saludará con este sol” y “Ellas sí están locas, hace una calor allá abajo y crees que voy a estar mirando para ver si ese niño me saluda, jamás”, fueron las expresiones de varios adultos.

El sol era la causa del agotamiento. Las fansacudieron a botellas de agua y sodas para no desmayar. Por segundos, nuevamente un vehículo de color negro y de marca Suburban se paseaba delante de ellas, otra vez quedaron decepcionadas.

Tanto era el alboroto que los encargados del hotel tuvieron que cerrar las puertas de acceso directo.

Aún, nadie sabe si Bieber reposaba ayer en su habitación. Se manejaron hipótesis: estaba en el Canal, gozaba de la playa o de la piscina. Pero... ¿por qué no saludó?

 

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905254
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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