La Komische Oper de Berlín hizo alarde de cantera con una versión de La Bohéme protagonizada por jóvenes promesas en una puesta en escena navideña inspirada en los años sesenta y cantada en alemán.
El intendente del coliseo y responsable de esta producción, de muy bajo costo, Andreas Homoki, quiso que toda la atención se centrara en los personajes y optó por el minimalismo. Se limitó a colocar en la mitad del escenario un gran abeto navideño, un bidón donde unos jóvenes sin dinero queman astillas para combatir el frío.