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La Capilla de un Hombre llamado Guayasamín


El proyecto arquitectónico imaginado por Oswaldo Guayasamín, más de 2.500 metros cuadrados, de tres pisos y a inaugurarse el l de enero del 2000 en el barrio Bellavista (Quito), seguirá como un sueño humano inconcluso. Esa "Capilla del Hombre", concebido por uno de los más célebres pintores del siglo, será otro proyecto humano en proceso de concluirse y posiblemente a manos de otro ser humano que se comprometa a seguir sus pasos dado que Guayasamín, falleció a los 79 años de edad, víctima de un infarto mientras se sometía a una cirugía en los ojos en una clínica en Baltimore (E.U).
La "Capilla del Hombre" fue una empresa inacabada del artista, hijo de padre indígena y madre mestiza. En sus propias palabras, un homenaje a sus ancestros dado que: " Quiero pintar toda la tragedia que hemos tenido a través de nuestra vida y de nuestra historia en América Latina". De alguna manera reunión de las tres etapas en las cuales el propio Guayasamín fragmentaba su obra pictórica y lo que él mismo señalaba como la edad del llanto, la edad de la ira, la edad de la ternura: "En el primer piso estará la parte precolombina y voy a contar nuestro mundo espiritual, nuestra música, nuestros vestidos y todo lo social, político y económico. En el segundo va la parte trágica, con la historia de los casi 70 millones de indios que han sido muertos en siglo y medio, y alrededor de 50 millones de negros, de los cuales más de la mitad ha muerto en el trayecto entre Africa y América, porque muchos fueron arrojados al mar. En el tercer piso estará el mestizaje y con toda la seriedad y equilibrio voy a pintar lo que hemos recibido de Europa y esencialmente de los españoles ", señaló a la AFP, en una entrevista que se le hiciera en l998.
La niñez del artista estuvo marcada por las penurias, entrecruzadas éstas por su capacidad de crítica social. Así, fue expulsado de varias escuelas primarias, de un lado por la estrechez económica del hogar que hacían que reemplazara la enseñanza por el apoyo que podría brindar al hogar su padre fue carpintero y luego conductor de camiones y de taxis- o bien por hacer caricaturas de sus maestros y quienes desconsideraban a quienes, como Guayasamín, no podían ocultar sus ancestros indígenas. Como señalara, sus primeros cuadros los vendía a turistas, sorprendidos de ver la facilidad con la cual manejaba los pinceles y el color. En 1932, a los l3 años de edad y con la violenta oposición de su padre, José Guayasamín ingresa a la Escuela de Bellas Artes, de Quito, apoyado por su madre, Dolores Calero. Nueve años de estudios culminan en 194l y con la obtención de los títulos de "Pintor" y de "Escultor", amparados ambos en el señalamiento del "Mejor Estudiante de su Promoción".
Las vivencias sociales marcan sus estudios y a raíz de una revuelta política en contra del Gobierno de turno, realiza su famoso cuadro, "Los niños muertos", en el cual deja testimonio de la represión recibida y en la cual muere un gran amigo suyo.
Su segunda exposición, en Quito, es exitosa, contrastando con la primera, y es la que le abre las puertas internacionales. A los 23 años es invitado a exponer en E.U, y de allí pasa a México. En este período, que lo lleva a Suramérica, concibe su serie "Huacayñán" en la cual plasma el drama existencial de los indios, los mestizos y los negros, en la América Latina. A sus 37 años, en Madrid (España), obtiene un Gran Premio de Pintura con su lienzo "El Ataúd Blanco" y año siguiente, a sus 38 años de edad, gana el Gran Premio de la Bienal de Sao Paulo (Brasil). En los años 60 viaja a Cuba, invitado por Fidel Castro y quien fuera un amigo suyo para todas las épocas En l962, en la isla, se inspira para ejecutar la que sería una de sus grandes obras maestras, "La Edad de la Ira", una serie pictórica de alto contenido humano.
En los años 70 estuvo en nuestro país invitado por el Gobierno Nacional y en mayo de 1995, mediando las gestiones de la Compañía de Seguros ASSA, el Museo de Arte Contemporáneo de Panamá (MACPA) y la Embajada de Ecuador, reitera su visita, con una exposición de óleos, obras gráficas y acuarelas. Esta nueva ocasión permitió ese reencuentro con un artista que en el interín, había realizado uno de los más extenso murales en la historia de nuestra América, "Historia de la Constitución del Ecuador" (l988, más de 360 metros cuadrados).
De su "Capilla del Hombre", centro muralístico que refleja tres épocas de la existencia humana en nuestro continente, el mismo artista señaló "He pintado como si gritara desesperadamente y mi grito se ha sumado a todos los gritos que expresan la humillación y la angustia del tiempo que nos ha tocado vivir" y agregaba, "America Latina tiene su propia raíz que es necesario remover y encontrar para decir nuestras cosas, para expresarnos con nuestra propia voz que es de tierra profunda germinando". Con esta reflexión suya, que nos permitimos hacer tambien de todos los panameños, la despedida y el hasta luego al maestro Oswaldo Guayasamín.


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59625
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América