Todo lo que hace la desperación por la fama. A Honorio Vega se le fue la mano con su invento de que estaba perdido. Tenía a su papá y a toda su familia preocupados y él no aparecía. Ayer salió diciendo que estaba en Santiago y luego cambió su versión y dijo que estaba en Colón. ¡Plof!
Johny sí es bueno cambiando actividades. Imagínense que se perdió una conferencia de aceleración y en el noticiero inventó que era una competencia de automovilismo. ¿Qué fue eso, mijo!
La vulgaridad de "Buscando a Pepito" sobrepasó los límites. De 25 chistes, 22 eran "rojos". No sé hacia dónde quieren llegar, pero ya es hora de que la producción del programa le ponga un freno a los participantes.