Después de todo el show mediático por la desaparición de las esculturas “Los juegos de antaño”, una medida cautelar de país por cárcel, dimes, diretes con medio mundo, unas cuantas arrugas y libras de más, regresó a la televisión panameña Mingthoy Giro, sin polémicas y con “Stylos”.
Hay que ser valiente para intentar el mismo formato de hace 10 años, hablar más que un loro y hacer entrevistas con personas que uno ni sabía que todavía existían. Al parecer, la presentadora quiere apelar a sus televidentes y me confieso una de ellas, por eso me siento con derecho a decirle a Mingthoy que mientras ella llevaba una ajetreada agenda gubernamental, el mercado ha cambiado tanto que tiene que hacer ciertos retoques al programa y a ella misma para encender la chispa del amor con el público. Por ejemplo y recordando que es domingo y todo el mundo está en casa, debería tener segmentos para todas las edades y gustos. Buscar co-presentadores nuevos, que intenten algo diferente. Hacer honor al nombre del programa, hablar de moda, productos, pero con más alegría.
Para ser franca y nada amable: estaba aburrídisimo, la única que estaba disfrutándolo ese “Stylo” era ella.