Al parecer, es costumbre de Lily Vargas llegar al noticiero de la noche “vuelta leña” como se dice por allí. Su cabello luce como si le hubiera pasado un ciclón y siempre está sin maquillaje. ¡Qué horror!
Hablando de cosas feas, “en horas de la mañana” Helen Concepción repitió 10 veces en menos de un minuto la misma frase. Será que no tiene reloj. Por Dios, tomen un libro y lean un poco para que amplíen ese léxico tan pobre.
La que debe colgar los guantes es Judy Meana. En el regreso de Stilos todos estaban mas perdidos que el “hijo de Limberg”, pero ella tuvo el descaro de decir que se iba feliz a casa. Mija, si lo que dabas era ganas de llorar.