Ya sé que me van a decir que es de mal gusto criticar un programa con fines altruistas, pero señores, la Teletón’ estuvo aburrida este año.
Y no le hecho la culpa a los artistas invitados, porque dijeron presente y donaron su talento, pero los presentadores estaban para que parte de los fondos fueran destinados a una capacitación especial para ellos.
El primero fue Álvaro Alvarado, quien arrancó regañando y quejándose. Por ratos, Siria sonaba más sensata que él. ¡Horror! Ah, un consejo Álvaro, no salgas más sin saco, asusta lo delgado que luces.
El dúo dinámico de Lily Vargas y Nadya Hendricks era como estar viendo a las dobles de Sally, la hija del granjero. Todo risitas y preguntas ilógicas. ¡Plop!
La Wyznick, quien está más quemada que cohete de Carnaval, se la pasó robando cámaras e interrumpiendo a todo el que podía.
La Srita. Laura, perdón, Karen Chalmers juraba que estaba en ‘Directo’.
Maxi Rodríguez fue la confusia de la Teletón: “Pedro Brull, artista puertorricoño”, dijo y Moisés Rodríguez sale con que todo Chepo se había ahogado.
En resumen, el opening y el cierre fueron lo mejor.