No entiendo. Si el títere de Telemetro, Casimiro, tiene una fanaticada infantil, ¿por qué el que lo mueve no intenta ser más respetuoso al hablar? En más de una ocasión se le han ido los cascos y ha terminado diciendo frases soeces y palabras obscenas. ¿Qué tal si trata de ser más respetuoso?
Hablando de atorrancias, como es que se llama este niño de “La Última hora”, este, el del diente encaramado... Ah, sí, Chepito, es que todavía no entiendo cuál es su labor en el programa. Con Generosa, que a mi juicio es lo único salvable, basta y sobra. Solo falta la mujer barbuda para completar el circo.

¡Pausa, calma! Está bien que en televisión el tiempo vale oro, pero desde que salió de Código 4, la ex reportera intrépida, Leticia Adames Hasaáan ha tomado la modalidad de hablar como carretilla cuesta abajo. Es poco lo que se le puede entender, porque ni siquiera hace pausas para respirar. ¡Agarre consejo!
