Lo de Abdel Fuentes ya me parece sospechoso. Al principio creí que era la producción la que le hacía maldad con las notas, pero cada día me doy cuenta de que se enreda solo. Empieza a leer una noticia que no tiene ni pie ni cabeza, luego se detiene y al final, Lim Yueng lo corta como para salvarlo de sus atorrancias.
“La verdad”, estoy harta de escuchar esa muletilla en Andrés Morales. Este chico no tiene otra palabra en la mente, ayer en la mañana le conté como 10 veces la misma palabra en menos de 15 minutos. Luego se enojan cuando los critican, pero es que ni aprenden ni tienen la mínima intención de hacerlo.

Armando Aparicio esta peor. Hace unos días relataba sobre los trabajos de una aerolínea y cada vez que tenía que pronunciar el nombre de dicha empresa era como si estuviera haciendo terapia con la lengua. “Mijo”, empiece a leer más para soltar esa lengua, el cerebro es más importante que la imagen.
