Si el ego se pudiera medir, el de César Anel Rodríguez, presentador de la revista informativa 5/7 de RCM, llegaría al infinito y más allá. Aunque no puedo negar que ha mejorado, detesto que quiera opinar sobre todas las noticias, Mr. Google le queda cortito. Además, luce más narcisista que nunca.
Hay muchas maneras de refrescar el aliento sin tener que recurrir al tan desagradable chicle. El martes, Guillermo Antonio Adames no dejaba de masticar un “chingongo” ante la mirada atenta de los invitados a Debate Abierto. Puedo pasar por alto el colorete de las mejillas, pero no que masque chicle en televisión.

Pero el colmo es que Hugo “Famamía” no deje hablar a nadie. No es que Adelita Coriat haya aportado mucho, pero si Hugo quiere hablar por ella, por el sociólogo y por el analista político mejor que le cambien el nombre al programa y que le pongan “El monólogo de Famamía”. Ah, y no abuses del maquillaje.
