Por lo menos esta semana, quienes se sentaron detrás de la jurado “quisquillosa”, Érika Ender, pudieron ver bien el “show”. La cantante optó por domar al rey león, pero esta vez los que sufrieron fueron los que estaban en el segundo piso. Hablando de peinados, al pájaro loco “Roly” le funcionó el aliset y la planchita.
La Columna de Doña Perla
Karen Peralta debe estar pendiente cuando le van a comprar los calzados a las participantes de Vive la Música, porque con ellas sí tienen presente que los zapatos y las sandalias les queden a la medida. No como los zancos extraños que usa para el Reto, que no la dejan tirar sus pasitos “oa, oa, tao, tao”.
Y hablando de VLM, la que se veía como un pepino de mar era Andrea Pérez. Yo buscando mi cortina de baño y ella que la tenía puesta. Lo siento por el diseñador, pero el traje estaba simplemente espantoso, ni siquiera era de gala. Para colmo, se nota que la niña tampoco sabe elegir ropa interior adecuada. ¡Out!