No sé qué gracia puede tener el fallecimiento del presidente de Venezuela, porque la sonrisa dibujada en el rostro de Siria Miranda durante todo el noticiario del martes mientras informaba detalles del acontecimiento estuvo fuera de lugar. Peor el chistecito de mal gusto en compañía de José Ricardo: “Tenía 58 años, ya saben los cabalosos”. ¡O sea!

¿Cuándo te callas?
Pero el colmo fue José Escobar, de Telemetro, quien lejos de informar, parecía más bien analista político. ¡Para variar! No dejó hablar a Jenia, quería saber más que los expertos y hasta por ratos parecía indignado con los planteamientos de los invitados. Estuve tentada a llamar y decir: “¿Por qué no te callas?”. Lástima que no abrieron la línea telefónica.

¡Fantasmagórico!
Hablando de otro asunto, de por sí Mr. Google no es el más agradable a la vista -tiene el síndrome Pascualia: puro cerebro y poco “sex-appeal”-, pero tampoco es para que lastime retinas apareciendo con cara de sueño en La Última Hora. Sí papa, ya sé que le dio la vuelta al reloj, pero eso no le interesa a los televidentes. La próxima ni vaya.