¡Yomira, Yomira!
Necesito que Yomira me haga dos favores. El primero es que se compre una peluca decente, de buena calidad y de un tono menos extravagante. Eso de ser fula y de plástico está fuera de toda proporción. Segundo, pregunte qué le están echando al vasito de agua, porque la pasada gala estaba fuera de sí. Por poco la peluca le llega a la cara.

¡Clase de pena!

La metida de pata del año. Primero, ¿No que Mckoy es el DJ del Gueto? ¿A quién se le ocurrió que él podía hablar de salsa si se la pasa poniendo bultrón todos los días? Por eso hizo el ridículo de atribuirle un tema a Omar Alfanno por error. Por suerte, Gilberto Santa Rosa dio cátedra de salsa y dejó patidifusos al DJ y a la producción.
Mi lamparita
Cero y van tres. Creo que el sueño de Paty Castillo era vivir en la Edad Media, cuando las mujeres lucían vestidos vaporosos. Juro que el que se puso en la pasada gala es igualito a la pantalla de mi lámpara de noche, regalo de mi difunta tía Tita. Además, lo que ella baila no es salsa, será ketchup, pero salsa no es. ¡Curso intensivo, ‘please’!