Para locutar no hay que ser vulgar, así lo afirma el famoso animador panameño Felipe “Pete” Romero.
En el día del locutor, entrevistamos a esta gloria panameña del micrófono que aún sigue vigente, quien con una sutileza al hablar, casi calculando lo que va a decir, asegura que la locución panameña ha cambiado mucho y que los nuevos talentos rayan en la vulgaridad.
Romero tiene toda la autoridad para criticar, pues lleva años en este negocio y manifiesta que la cultura jamás pasa de moda.
“Uno añora esa disciplina que había en la radio, la respetabilidad que existía entre los amigos, y oyentes, quienes se merecen todo el respeto y no menosprecio la capacidad de la nueva generación pero a veces son muy extremos” manifiesta.
Romero apunta de manera directa que los dueños de medios son los que le restan importancia a la disciplina, pues deben pensar un poco en la educación del público.
“Yo siento mucho respeto por el televidente, creo que para ganar audiencia no hay que ser vulgar, sino fíjate en Trespatines ese programa todavía lo disfruta todo el mundo y jamás usted le escuchó una vulgaridad a ese personaje”.
Buenos programas:
Desde muy joven Pete soñaba con ser actor de radionovelas. Creyó en su talento y apenas se graduó de la secundaria fue en busca de ese sueño, que no sólo lo colocó como una de las voces más destacadas en la radio, también le dio la oportunidad de desarrollarse en el canto, actividad que aún practica.
“Añoro mucho las radionovelas porque tu aprendías un vocabulario preciso, los escritores eran muy cultos, y los programas musicales también, tu buscabas expresarte mejor, no como ahora, y en efecto el que mejor hablaba era reconocido”.
Aunque parece que a muchos locutores actuales no les importa ni un ápice de mejorar su léxico, para esta leyenda que educó su voz, “hay que rescatar la cultura, utilizar el verbo a su máxima expresión y adquirir la locución como una disciplina”.
Aunque lleva décadas en este negocio, tampoco se considera un maestro. “¿Usted cree que yo lo sé todo?, pues no, también aprendo de los jóvenes”. Tal vez la clave de su éxito es que aún se prepara como cuando era un principiante, para dar siempre un 100%.