Es fuerte y tiene corazón de león. Margaret Thatcher salió por su propio pie del Hospital St Thomas, en cuyas puertas posó brevemente para la prensa gráfica antes de montarse en un Jaguar de color oscuro, luego de ser recluida por recaída.
Pocos minutos después, la ex jefa de Gobierno conservadora, conocida mundialmente como la "Dama de Hierro" llegó a su casa del céntrico y selecto barrio londinense de Belgravia y volvió a bajar del vehículo por su propio pie.
La baronesa saludó con la mano a los periodistas y respondió con un casi inaudible "sí" a la pregunta de si se sentía mejor.
Thatcher pasó la noche en el hospital, adonde fue trasladada tras sentirse indispuesta durante una cena celebrada con un grupo de amigos en la cercana Cámara de los Lores, aunque en un principio se informó de que el suceso había ocurrido en su casa.