Si tiene usted callosidades en los pies, mala circulación, infecciones, hongos, calambres, ponga atención. Si además es usted diabético/a, busque ayuda especializada rápidamente, pues si se descuida puede suceder que sea otra víctima de esta común complicación de esta enfermedad.Por la importancia de esta enfermedad, que cada día aumenta entre la población panameña (afecta a alrededor del 12%), y considerando que los pies de una persona que sufre diabetes son muy delicados, a continuación le llamamos la atención sobre una serie de cuidados que deben tener quienes padecen diabetes con sus pies para evitar la condición que se denomina pie diabético y para evitar amputaciones, que causan tanto trauma, dolor y discapacidad. Según explicó a El Panamá América la enfermera Desireé Pérez, del Hospital Santo Tomás, HST, el problema empieza con la hiperglicemia sostenida (durante más de un mes).
Cuando los niveles de azúcar están durante mucho tiempo por encima de lo normal (80-120) entre otros perjuicios al organismo se producen daños a nivel de los nervios que tienen que ver con la sensibilidad de los pies. Entonces, pasa una de dos: o las personas no sienten o sus pies están hiper sensibles. En el primer caso pueden cortarse, quemarse, dañarse el pie y no darse cuenta.
Ella destaca la importancia de la prevención, recuerda a las personas aquejadas por diabetes la importancia de ser constantes en el cuidado de sus pies, porque, cada vez hay más personas amputadas, con lo cual su calidad de vida se ve afectada.
Algunos consejos que comparte con los/las lectores/as Desireé, quien tiene varias décadas de trabajar en la atención a pacientes diabéticos son:
Es necesario lavar los pies bien, secarlos bien y revisarlos observándolos con mucho cuidado, para ver si hay algo diferente en ellos, como cambios en la coloración de la piel, marcas, vejigas, callosidades, rasguños, fragmentos de piel muerta, falta de sensibilidad o hipersensibilidad, etc.
Use medias de algodón que no se ajusten ni queden grandes. Absténgase de usar talco a menos que sufra de exceso de sudoración en los pies. La mayoría de las veces en vez de ayudarle suele ocasionar que la piel se agriete.
También sea cuidadoso/a respecto al uso de cremas. Trate de que no tengan exceso de alcohol. En general evite el uso de sustancias irritantes en sus pies.
Procure que su calzado tenga suela flexible, que sea de cuero suave, tenga un contrafuerte adecuado. Un zapato es apropiado para usted si cuando se lo calza puede mover con libertad los dedos dentro de éste. El tacón no debe ser más alto de 4 cms.
Evite andar descalzo, pues podría herirse los pies. Sus chancletas deben tener una buena suela que le proteja la planta de su pie. Evite las de caucho que permiten que las espinas y objetos punzantes las penetren y por ende su pie.
Si tuviera alguna herida en el pie, láveselo con agua y jabón y observe la evolución de esa herida. Si transcurridos dos días no nuestra mejoría, no dude en acudir al médico para buscar ayuda oportuna.
En conclusión, no le reste importancia a ninguna anomalía que observe en sus pies, es mejor prevenir que lamentar. Usted como diabético que quiere tener calidad de vida, haga honor al lema "el mejor diabético es el que más conoce" y "controle su diabetes antes que la controle a usted". Por lo tanto, infórmese sobre la enfermedad, acuda a sus visitas de control, mantenga sus niveles de azúcar bajo control y evitará dolores de cabeza y llanto tardío.
En lo que toca a la salud de sus pies, no hay duda, pues de que el pie diabético resulta de falta de revisión diaria sobre el estado de salud de éstos, al punto de que en un momento dado pudiera ser que haya callos, hongos, hasta úlceras, las cuales si no reciben oportuna atención pueden ocasionar que el miembro se gangrene por falta de circulación y las cosas se compliquen.
La diabetes y sus pies
Un descuido en cuanto a la salud de sus pies puede resultarle en daños en ellos, que a la larga le afectarán su calidad de vida y representarán molestias.