En una vida tan agitada como la que se nos exige, con las idas y venidas, el trabajo, la familia y el estrés, dejamos de lado una buena alimentación y muchas veces se come rápido y mal, con las consecuencias negativas que esto acarrea para la salud.
Un reflejo de ello es que cada vez son más las personas que sufren algún tipo de dolencia estomacal, como la gastritis, que van unidas al estilo de vida y repercuten notablemente tanto en el bienestar físico como mental.
Por ello, es importante mantener una dieta equilibrada para evitar enfermarse y no solo esperar a que se manifiesten los síntomas de esta dolencia.
Si se tiene indicios de padecimiento de gastritis, lo primero que hay que tener en cuenta es seguir una dieta específica para tratar el problema, o incluso ayunar, puesto que el estómago se encuentra muy irritado y es aconsejable dejar que descanse.
Las primeras 24 horas son críticas y es importante recalcar que el organismo solo admitirá líquidos como agua con limón o un consomé casero.
En las jornadas sucesivas se introducirán alimentos sólidos como arroz hervido, pescado blanco, yogur o puré de manzanas o patatas. Normalmente al tercer día se empieza a sentir mejor y puede volver a la alimentación habitual.